Vecinos de la calle Vidal Abascal de Lalín presentarán hoy un escrito ante el Concello para reclamar la paralización de las obras. Un grupo de residentes contactó ayer con el consistorio para alertar a representantes del gobierno municipal de nuevas filtraciones de aguas pluviales y fecales a bajos y garajes de edificios, en una situación que consideran insostenible y conminan a la administración local a darles una respuesta satisfactoria.

El problema, denunciado por el PP la semana pasada, consiste, dicen los afectados, en que el proyecto de humanización de la calle no contempla la separación de pluviales y fecales y mantiene la canalización del agua de la traída en fibrocemento, "al que está prohibido desde el año 2001". La emergencia de ayer por la mañana se situó en un pozo de registro -al que van aguas de la lluvia y las fecales- que acabó rebosando y, junto a otra arqueta anexa, evacuó el líquido por la base de los edificios a locales y garajes. En alguna de las plazas el agua goteaba directamente por la placa del inmueble. Precisamente a media mañana hubo afectados que contactaron con su seguro para que realizase una evaluación de daños.

Los vecinos se sienten marginados y se preguntan por qué desde el área de Obras se presenta un proyecto para la calle Wenceslao Calvo Garra en el que sí se incluyen nuevas canalizaciones con arreglo a la normativa y aquí no. "Porque una vez que hacen estos trabajos, ya no le van a volver a tocar a esta calle", alegan. Otro problema, señalan, se debe a que en uno de los pozos de registro del margen derecho en sentido de subida confluye una canalización del otro lado de la calzada y, cuando las precipitaciones son más o menos importantes no es posible una evacuación de pluviales y fecales, con el consiguiente desbordamiento. Por eso remarcan que en una obra nueva deberían estar previstas la separación de pluviales y fecales y la canalización de la traída por una tubería de otro material distinto al fibrocemento.

A media mañana, aseguran, se personó en la calle un arquitecto municipal, quien les comentó que la paralización completa de los trabajos supondría una espera de entre siete u ocho meses para reanudar la obra. Aducen que el funcionario les trasladó que él había asumido un proyecto elaborado por otro profesional y que así lo plasmó. También dicen que les planteó, como medida alternativa, el refuerzo de las arquetas para evitar las filtraciones de agua, pero esta vía, manifiestan los afectados, no les convence porque supondría un simple parche.