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Bermés también presume de 'henges'

Investigadores gallegos afirman que Outeiro Grande y Coto Grande tienen forma y material de estos yacimientos

Visión del Monte do Carrio donde se encuentran situados los 'henges' de Outeiro Grande y Coto Grande.

Bermés destapa otra parte de su historia. Un reciente estudio apunta que en el Monte do Carrio se encuentran dos henges, considerados, en un primer momento castros. El artículo científico elaborado por los investigadores Pilar Prieto Martínez, Luis Cordeiro Maañón y Pablo Vázquez Liz afirma que Outeiro Grande y Coto Grande son dos henges por su forma, aunque no están excavados para poder obtener más información de su composición.

Un henge es una estructura arquitectónica prehistórica de forma circular u ovalada que consiste en una excavación limitada por una zanja y un terraplén. Fueron usualmente construidos en el período neolítico y se sospecha que tienen relación con actos rituales. La profesora de la Universidad de Santiago de Compostela Pilar Prieto Martínez apunta que estas estructuras son muy difíciles de definir si no hay una excavación y estudio de las mismas. "Para determinar los henges de Bermés nos centramos en mapas y a través de los estudios que se están haciendo por la zona, lo mejor siempre es trabajar sobre el terreno, pero por el momento no hay prevista una excavación". Los datos obtenidos fueron a través de Patrimonio Galego y por un estudio sobre el contenido de las estructuras. Ambos tienen una forma circular, con un foso, que es lo que marca su condición de henge, un parapeto que los protege hechos con piedras, es decir como una muralla: "Por eso mismo al principio se puede pensar que son castros, por las murallas que los rodean, pero cuando se observó el foso y el material que contiene ya se supo que no podía ser", afirma Prieto.

El de Outeiro Grande está catalogado como uno de los más grandes, dentro de los 11 descubiertos en Galicia. Su diámetro ronda entre los 60 y 73 metros. Mientras que el de Coto Grande es de estructura con tamaño mediano, puesto que tiene entre 46 y 56 metros. "No son medidas exactas porque aún están sin estudiar en profundidad, lo que tenemos claro es que no tenían función de residencia y que se cree que pertenecieron al segundo o tercer milenio Antes de Cristo", recalca la profesora. Los investigadores gallegos descubrieron que la estructura se parecía a las que hay en Inglaterra por eso mismo decidieron investigar determinaron que su propio término: "Hengiformes". "Pusimos este nombre porque se aproximan a las inglesas, en cuanto a tamaño y forma, pero no son exactamente iguales". Además, consideran que aunque se parezcan a los ingleses, cualquiera de los que descubrieron en Galicia no llega al tamaño de ellos.

La función de estos espacios era para realizar rituales o lugares para acumular restos o incluso podían contener carbón o o otros materiales. Recientemente se encontraron piezas de cerámica "que pueden causar confusión, por eso es necesario hacer una buena investigación, pero si no se pide una excavación mucho más no se puede hacer", afirma Prieto. Estas obras son de alto coste, por lo que cree que el proyecto se quedará estancado, aunque por su parte seguirá investigando, a parte de saber más de los dezanos, para tratar de descubrir si hay alguno más. Además, los trabajos se hacen por importancia "si en esa zona van a instalar algo que afecte a algún yacimiento o descubrimiento, hay que hacer excavaciones arqueológicas para saber más de la zona y si se pueden llevar a cabo las obras", explica. La profesora agradece que actualmente se estén potenciando los petroglifos y demás descubrimientos que se están resaltando en la parroquia lalinense, porque de esta forma se están conociendo más elementos que guarda el Monte do Carrio. La profesora actualmente se encuentra fuera de Galicia, pero a su regreso espera poder profundizar más en estos yacimientos para hacer un estudio más exhaustivo.

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