Carlos Andrés López del Rey, pintor y profesor en Lalín
'Carloandrés' fue el primer profesor de Dibujo del Instituto Laboral y dio las primeras clases particulares al pintor Alfonso Sucasas

Carloandrés, durante su etapa en en Lalín. A la derecha, dibujo a tinta china de vacas pastando.
antonio vidal neira
Valenciano aunque nacido accidentalmente en Sada (A Coruña), Carloandrés -nombre artístico- es el tercer hijo de Alfonso López Vidal, natural de Valencia -caporal de carabineros y músico militar-, y de Manuela del Rey Martín de Vidales, nacida en El Escorial (Madrid). Carloandrés siempre llevó con orgullo sus identidades valenciana, gallega e ibicenca. No reniega nunca ni corrige a aquellos que dicen que es un pintor gallego, basándose en su lugar de nacimiento; valenciano, por los orígenes y la formación; o ibicenco, porque es en Ibiza donde ha vivido y ha desarrollado la mayor parte de su carrera. El trabajo de su padre, y los estudios, lo llevaron a recorrer y residir, durante toda su juventud, en una gran cantidad de localidades de todo el Estado Español.
Cursó sus primeros estudios en el Instituto Luis Vives durante la Guerra Civil, que compaginaba con la Escuela de Artes y Oficios y como aprendiz en el taller de los imagineros valencianos Rausell y Llorens. Después de la guerra estudia Bellas Artes en San Fernando (Madrid) y en la Escuela superior de San Carlos (Valencia). Es también en Valencia donde adquiere sus primeros materiales, su primera caja de pinturas, sus primeros colores en la tienda de Luis Viguer, una institución del arte valenciano de los siglos XIX y XX.

Carlos Andrés López del Rey, pintor y profesor en Lalín
En 1948 expone por primera vez en la mítica Sala Mateu de Valencia, desde donde se lanzaron tantos pintores valencianos de su generación y compañeros suyos de estudios, como M. Mompó, E. Sempere, L. Arcas, R. Llorens. Ya aparecen algunos de los que serán sus géneros más queridos: el retrato, el paisaje y la naturaleza muerta. En Valencia hace amistad con el poeta Juan Bautista Bertrán, jesuita catalán destinado en el colegio de la compañía. Fruto de esta relación se introducirá en la poesía y creará una tertulia con los poetas valencianos Ricardo de Farges y Francisco Brines. Pinta sus retratos y presenta el de Ricardo de Farges en la Exposición Nacional de Bellas Artes.
En 1950 obtiene por concurso oposición la primera pensión individual que concede la Caja de Ahorros de Valencia, gracias a la cual recorre el país haciendo un estudio sobre uno de sus pintores más admirados, Zurbarán. Hace su primer contacto con las islas Baleares, con una breve estancia en Palma, donde pinta varias obras que se conservan en el fondo de la Obra Social de Bancaja.
En 1956 participa en la puesta en marcha del Instituto Laboral de Lalín, donde fue el primer profesor e introductor en el dibujo del pintor Alfonso Sucasas Guerra y de José María Calviño, exdirector general de RTVE y padre de la ministra de Economía, Nadia Calviño. Hará una importante actividad cultural, dictando conferencias sobre Historia del Arte, dando clases particulares de dibujo y exponiendo en el Casino. Reside en Lalín hasta 1958, en que obtiene por oposición la cátedra de Dibujo Artístico de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Ibiza, en sustitución del pintor Ignacio Agudo Clará. De 1981 a 1983 ocupa la dirección de la Escuela de Artes y Oficios de Ibiza.
Carloandrés ha expuesto individualmente en más de cincuenta ocasiones y ha participado en un gran número de exposiciones colectivas. Además de en Ibiza, expone en media docena de galerías entre 1962 y 1995 en Palma, así como en Sevilla, Valencia, Lalín, Salamanca, Zaragoza, Madrid, Neuchatel y Lavaux (Suiza), etcétera. De los premios y reconocimientos obtenidos destacan la mención honorífica y medalla de bronce en la Bienal de Arte del Reino de Valencia (1951), la medalla de plata de la primera Exposición de Bellas Artes de la Sociedad Benimar de Valencia (1954) y un accésit en el concurso para la decoración de la capilla de Las Navas del Marqués. Medalla de Oro del Grupo Filatélico de Palma (2007) por sus diseños postales.
Al llegar a Ibiza, se integra en el grupo de pintores residentes, con los que comparte experiencias y exposiciones. Pese a no formar parte de ninguno de los dos grupos organizados de la época -Puget, formado en 1962 por cuatro ibicencos, e Ibiza 59, de extranjeros-, su influencia en el ambiente artístico pitiuso se hace patente tanto en el ámbito social como en el educativo. Una lista de los discípulos que pasan por sus clases aquellos cincuenta años de enseñanza sería interminable: pintores y escultores, como Vicent Calbet, José Marino, Pedro Guasch, Francesc Riera Bonet, Toni Cardona, Carles Guasch, Joan Ribas, Andrés Moreno, arquitectos como Elías Torres y Marc Tur, ceramistas como Anneliese Witt y un larguísimo etcétera.
El marqués de Lozoya le dedica un largo artículo en el Diario de Ibiza, el 5 de agosto de 1961. Con motivo de su exposición Homes i paisatges d'Eivissa, el crítico afirma: "Aún los críticos afiliados a la estética de lo no figurativo, debieran detenerse a estudiar los cuadros de Carloandrés, este pintor tan honrado, tan fiel a sí mismo, tan incapaz de farsas y componendas". Y sigue: "Carloandrés ha tenido el acierto supremo de la fidelidad a su propia alma y por eso su obra tiene un valor que permanecerá en tanto veremos hundirse en los abismos del olvido las creaciones de muchos seducidos por los cantos de sirena de críticos y marchantes, que están convirtiendo el campo de la pintura actual en algo inmensamente monótono y aburrido".
Para el poeta José Hierro, Carlos Andrés López del Rey pertenece a esa generación de artistas de la luz mediterránea que surgieron reivindicando Sorolla contra los "ruidistas", según la crítica que le dedica a su exposición en la Sala Toisón de Madrid en 1964.
Carloandrés busca a los objetos y a las personas y pinta su espíritu y su alma. Rompe con el tópico del blanco ibicenco y pinta una Ibiza colorista, de tierras rojas, de cielos azules y fríos o invadidos de sol y calor, de paredes rotas de azul y malva. Es un pintor urbano cuando juega a transformar las perspectivas y los módulos que le otorga la ciudad. Es un pintor poético cuando sale a los campos de Vila, en el Puig des Molins, y refleja como nadie la luz sobre la tierra, las casas, los surcos, los pajares, la vida bucólica del pequeño paraíso. La tierra entra físicamente en sus cuadros y la materia se recarga, luchando para liberarse del dominio impuesto por el artista.
En 1965 conoció Morella, y salvando el verano de 1967, que dedicó a pintar en la Pobla de Segur con su amigo y pintor Miquel Villá, se desplaza a la Ciudad de los Puertos cada año hasta 1978. En Morella encuentra paralelismos con la composición y temas de Ibiza; además, con nuevas experiencias estéticas y vitales. El pintor recorre caminos y montañas plasmando el agreste paisaje. En sus calles encuentra una escuela de dibujo, de color, de perspectiva.
También pintó, entre 1979 y su retiro, en 1991, intercalando las estancias en Jaca y Castro Urdiales, fundamentalmente, paisaje. A partir del año 2000, debido a su avanzada edad, se centra en el trabajo de estudio, con reinterpretaciones de las naturalezas inmóviles y algunos retratos. El paisaje cede espacio, y practica una pintura menos matérica, con una pincelada domesticada más suave. Huye del mecanicismo materialista del hiperrealismo, con una pincelada corta y precisa que cubre el lienzo despacio sin hacerse evidente.
En 2011 el Consejo de Ibiza le dedicó una antológica en el Centro Cultural S'Alamera. En 2017 realiza una retrospectiva monográfica del paisaje de Morella en las Salas Góticas del Ayuntamiento, en 2018, itinerante en la Fundación Coll Bardolet de Valldemossa (Mallorca).
En el momento de su muerte, el artista preparaba una retrospectiva organizada por el Ayuntamiento de Ibiza, que debía formar parte del homenaje que esta ciudad le hacía concediéndole una mención honorífica en el pleno del 2 de agosto. Carloandrés en Ibiza. 1958-2018. Obras de ahora, obras de ayer tuvo lugar del 3 al 30 de agosto en las Salas Capitular del Ayuntamiento y de Es Polvorí, vijará a Mallorca y en abril de 2019 se podrá ver en el Centro Octubre de Cultura Contemporánea de Valencia.
[Andreu Carles López Seguí ha podido localizar en el estudio de su padre abundante material sobre su estancia en Lalín: documentos, fotos, cuadros, dibujos de retratos de alumnos, boletines del Instituto Laboral, algunos con artículos de su padre, etc. Andreu estaría encantado de facilitar todo el material para conocer mejor la historia de nuestro pueblo y que Lalín conozca la obra de su padre. Le gustaría "identificar y clasificar este material, sobre todo por lo que se refiere a las fotos y dibujos. Seguro que muchos ciudadanos de Lalín identificarían en estas fotos y dibujos a sus familiares, y me ayudaría a conocer la localización aproximada de cuadros y dibujos, así como a identificar a los personajes"].
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