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Pregonero, otra faceta para un Da Vinci gallego

A Estrada recupera esta figura en sus fiestas patronales de San Paio de la mano del polifacético escultor Cándido Pazos

Cándido Pazos, ayer, junto a la escultura del salmón. // Bernabé/J. Lalin

Cándido Pazos, ayer, junto a la escultura del salmón. // Bernabé/J. Lalin

A Estrada

Cándido Pazos es una caja de sorpresas. Hombre de una exquisita humildad, su currículo toca todos los palos. A medida que uno avanza en su lectura, se va revelando la imagen de una persona polifacética, con un profundo amor por la vida y una sed insaciable de conocimiento. Después de charlar con este compostelano, difícil de encansillar en una única faceta aunque con frecuencia se le identifique como escultor o, en términos más generales, como artista, surge el convencimiento de estar ante un Da Vinci con acento gallego.

Pazos ha de sumar una nueva habilidad en su haber. Y es que su gran vinculación con A Estrada le ha convertido en la persona elegida por la comisión de fiestas para recuperar, el próximo 23 de junio, la figura del pregonero de las fiestas patronales de San Paio. Él será el encargado de hilvanar ante los estradenses el discurso que precederá al "fogonazo" lanzado desde el balcón del consistorio y aderezado con un brindis de sidra en la Praza da Constitución. Será a las 20.30 horas y servirá de pistoletazo de salida para las fiestas.

Cándido Pazos dejará con este pregón una nueva huella en A Estrada, impresa en esculturas como la que en la Porta do Sol recuerda la tradición salmonera de estas tierras. Es una de las muchas que este artista tiene repartidas a lo largo y ancho del mundo. Ya solo en el Camino de Santiago tiene 64, distribuidas en distintos puntos de Europa. Se le define como creador renacentista que domina todas las técnicas. Ha trabajado con todo tipo de materiales, aunque confiesa que la materia prima de sus ojos es la serpentina. La azaira, nacida de su particular fusión del azabache con otros minerales, también da cuerpo a otras de sus creaciones, al igual que las diferentes piezas nacidas en cuarzo rosa.

Sin embargo, la escultura no es el único campo en el que Pazos ha cosechado éxitos. Con solo 13 años logró la marca más importante de Europa en salto de longitud, 6 metros y 17 centímetros. Fue campeón absoluto de España en 400 metros vallas y participó en las Olimpiadas del CISM en Bélgica, España y Grecia. En automovilismo, participó con muy buenos resultados en campeonatos de Europa de Pop Cross y en las subidas cronometradas al Barreiro. Además, fue subcampeón de España en salto de esquí acuático y participó en campeonatos internacionales de pesca de tiburón, obteniendo dos Tiburones de Plata.

La aeronáutica es otra de sus pasiones, figurando entre sus méritos la participación en la Vuelta a Galicia. Ha dejado de volar recientemente pero, cuando se disfruta con intensidad cada minuto del día, sobran entretenimientos. Cándido Pazos también dedica parte de su tiempo a la jardinería. Creó una empresa de jardinería con 40 empleados, dedicada tanto a obra pública como privada. Sin embargo, en su jardín no quiere una cortacésped. Le gusta disfrutarlo agreste. Tiene, además, la paciencia de todo jardinero que se precie. No en vano ha sabido esperar 40 años para rodearse de la camelia trenzada, la joya de su vergel. Tres camelias que se unen en un mismo tronco. Tiene, explica, unos 2.000 ejemplares de bonsáis de camelia.

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