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El puente de Cernadela cumple 14 años semiderribado y sin visos de recuperación

El paso une aldeas de Camanzo y Bazar, en Silleda -Solía ser utilizado por senderistas

La mitad de los sillares del puente se desmoronaron durante el invierno de 2001. // Suso Carbia

La mitad de los sillares del puente se desmoronaron durante el invierno de 2001. // Suso Carbia

El puente de Cernadela, que comunica esta localidad de Camanzo con la aldea de Bazar (en Abades, Silleda) fue, junto a la Ponte do Demo, uno de los bienes de la comarca más afectados por los temporales de lluvia y viento del invierno de 2001. En el caso del pontón cruceño, se desmoronaron los sillares en casi la mitad de la estructura. Y así permanecen, sobre el cauce del río o amontonados a los pies del puente. El alcalde, Jesús Otero, recuerda que la Ponte de Cernadela se incluyó en el listado de elementos para los que se pedía una compensación económica con la que afrontar los daños del invierno, pero ese dinero nunca llegó. Y es evidente que el municipio, por sí solo, no puede restaurarlo. Tampoco podría hacerlo con la ayuda del vecino Concello de Silleda. El pasado mes de noviembre, Otero y su homólogo trasdezano, Manuel Cuíña, firmaron en Santiago la cesión de terrenos que precisa la Consellería de Cultura para rehabilitar la Ponte do Demo, mediante una inversión de 55.000 euros y dentro de un programa de reparación de cinco puentes en Pontevedra y Ourense.

Su cercanía al Ulla y al Toxa explica que en Cruces se contabilicen una docena de puentes. Por eso no es extraña la colaboración con los ayuntamientos vecinos para el mantenimiento de estas estructuras. De hecho, la Ponte de Cernadela era, originalmente, de madera. Pero en 1952 Silleda y Cruces desembolsaron 150.000 pesetas (900 euros) para construir el puente de piedra, que fue muy utilizado por viajeros a pie y por senderistas. Pero desde hace 14 años, los vecinos de uno y otro lado han de dar un rodeo si quieren cruzar el río, desplazándose hasta Bascuas o Merza (media hora más de camino). Otero urge la colaboración de Patrimonio para repararlo. El Concello también está pendiente de que salga adelante el proyecto que elaboró el año pasado María José Fidalgo para recuperar la Ponte dos Cabalos, en Merza, y Ponte Remesquide. Ésta optará a una ayuda del Fondo de Compensación Ambiental.

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