El desembarco en Lalín de la cadena de alimentación Mercadona acumula un importante retraso. Las previsiones iniciales -la firma confirmó hace tres años su interés por la capital dezana- no se han cumplido, básicamente, por el extenso proceso de tramitaciones urbanísticas del plan de A Trigueiriza y fuentes de la sociedad eluden ahora poner fecha para la inauguración de su establecimiento.

"A Lalín venimos seguro, pero por ahora no lo tenemos contemplado en nuestro plan de aperturas", manifiesta Carmen Fernández, directora de Relaciones Externas de Mercadona en Galicia, Asturias y Cantabria. La ejecutiva de la cadena levantina señala que sobre su proyecto para la capital dezana "no existe ningún avance desde hace meses", pues los propietarios de los terrenos con los que se llegó a un acuerdo deben poner a disposición de la empresa el suelo urbanizado y con los correspondientes equipamientos y servicios. "Tenemos palabra y se la dimos a esas personas, por tanto esa es la ubicación planteada", recalca, cerrando así la puerta, en principio, a un posible acuerdo con otros particulares para poner en marcha su supermercado en otras zonas del casco urbano. "Si tuviésemos tanta prisa podríamos haber buscado otro local, pero no es el caso", recalca Carmen Fernández.

El plan urbanístico superó los trámites y autorizaciones de la Xunta y del Concello, si bien la administración autonómica propuso en mayo del año pasado una serie de correcciones al proyecto técnico que hicieron demorar su avance. Entonces el gobierno local indicó que los reparos no eran complejos de resolver, pero ello suponía ralentizar más si cabe una tramitación que ya iba más lenta de lo previsto. Por tanto, a día de hoy la empresa opta por la cautela, aunque reconoce que la puesta en marcha de su área de alimentación en Lalín -la primera de la zona- podría posponerse hasta 2015 o incluso 2016. Una vez que la junta de compensación ajuste el proyecto, los particulares deberán urbanizar al menos parte de la propiedad de A Trigueiriza y luego Mercadona podría comenzar con las obras. La construcción del supermercado, según la empresa, podría rematarse en un plazo que no va más allá de tres meses.

Mercadona, según el proyecto previsto, pondrá en marcha una instalación de 2.500 m2, de los que unos 1.500 se destinarán en exclusiva a sala de venta. El aparcamiento previsto en el plan de desarrollo será en superficie y el ámbito de actuación afecta a algo más de 4 hectáreas de terrenos de varios propietarios, situados a ambos márgenes del vial que une As Queimadas con el centro comercial Deza, donde tiene otro hipermercado la cadena Eroski. La superficie del plan parcial repartirá al 50% los usos comerciales y residenciales, y la parcela destinada al supermercado tendrá con 15.157 m2, las mismas dimensiones que las del residencial, en el que se podrán construir hasta un tope 53 viviendas, pero esta opción parece improbable al menos a medio plazo. El espacio residencial sobre la edificabilidad para la zona está autorizado en el 0,4 m2 por metro, en bloques de viviendas en régimen de manzana abierta.