El jabalí continua haciendo de las suyas por la zona y esta vez ha ocasionado considerables destrozos en la parroquias de Breixa y de Santiago de Arnego, en los concellos de Silleda y de Rodeiro, respectivamente. Los daños se produjeron mayoritariamente en fincas de maíz, aunque también se han constatado en praderas y patatales. Los ganaderos afectados piden que se actúe cuanto antes para frenar los continuos ataques a los cultivos.

Ramón González es uno de los afectados en los últimos días por el animal salvaje. Posee una explotación de vacuno de leche de unas 35 cabezas en la parroquia de Breixa y, ante los incesantes estragos, ayer decidió poner una denuncia en las oficinas del sindicato Unións Agrarias. Según indicó este productor, el jabalí le ha derribado ya unos 4 ferrados -más de 2.000 m2- de una finca que tiene casi 5.000. González explica que aunque hay muchos más maizales en la zona, el animal, por el momento, se ceba con el suyo, debido a que el cereal ha sido sembrado temprano y "está más maduro que el colindante". El ganadero se percató de los primeros ataques hace una semana y desde entonces asegura que el cerdo salvaje acude todas las noches a su finca para llenarse el estómago, haciendo caso omiso del pastor eléctrico. Pero no solo los campos de maíz de Ramón González han sufrido daños en el transcurso de este mes. Hace unos 15 días sus patatales también se vieron muy afectados. "Me vi obligado a recolectar las patatas antes de tiempo, porque si no llego a hacerlo el jabalí me deja sin nada" explicaba ayer el granjero trasdezano, que afirmaba no haber sufrido nunca tantos destrozos en sus cultivos. Asimismo considera que las batidas son el único método para controlar las poblaciones del cerdo salvaje y, de este modo, evitar los estragos en las producciones agrarias.

"Nunca he visto tantos destrozos. El año pasado también atacó, pero este mucho más", manifestaba Antonio da Fonte, otro ganadero, en este caso de la parroquia de Santiago de Arnego, en Rodeiro. Los estropicios de esta zona se produjeron en campos de maíz y en prados, aunque los herbazales fueron los más afectados en esta ocasión, ya que el jabalí escarbó la mayor parte de la superficie de una parcela de 4.000 metros. El productor, además de alertar de lo sucedido en el teléfono de atención de la Xunta 012, también puso los hechos en conocimiento de Unións Agrarias, con la intención de que se tomen medidas al respecto. Por el momento, el ganadero de Rodeiro tratará de disuadir al animal, junto a a otros vecinos, con el uso del pastor eléctrico. Da Fonte considera que ganaderos, cazadores y autoridades ambientales deben llegar a acuerdos para solucionar los problemas que causa el jabalí, porque según opina "los productores en solitario no podemos hacer frente a esta situación".

Contundencia ante el jabalí

El sindicato Unións Agrarias asegura que todos los días reciben denuncias en sus oficinas por parte de ganaderos afectados por daños de jabalí y piden a la Xunta que "actúe con contundencia para hacer frente a la plaga", además de demandar "colaboración continua" con las sociedades de caza de la zona.