El Concello de Lalín acaba de acometer el cambio de la señalización de tráfico en la Praza da Igrexa. Las modificaciones consisten en la colocación de un nuevo indicador que especifica las excepciones en las que está permitida la circulación en este punto del casco urbano de Lalín. El cartel informa a los conductores de que solo está permitida la circulación para acceder a los garajes, así como el acceso para la carga y descarga de mercancías o a los vehículos autorizados. La señal puede verse tanto en la confluencia de la Praza con Joaquín Loriga y Principal como en su entrada a la altura de la calle D y Avenida Luis Taboada y el cruce con Monte Faro

La colocación de la nueva señal materializa y ratifica la postura del Concello frente a las críticas vertidas por la oposición y distintos colectivos, motivadas por la circulación de vehículos en este punto. En el pleno de julio el alcalde, José Crespo, dejó claro que no se iban a aplicar todas las medidas que proponía el PSOE, como bolardos que restringiesen el tráfico al que puede considerarse el corazón del casco urbano. Eso sí, el regidor tomó buena nota de la aclaración que le hizo el socialista Cristóbal Fernández respecto a que sí había señal de dirección prohibida, pero que en su parte inferior faltaba el letrero que especificase qué tipo de vehículos podían acceder, de forma excepcional, al recinto.

En mayor o menor medida, con el nuevo letrero sí se cumple la demanda tanto de la oposición política como de numerosos vecinos, que pugnaban por intensificar el control sobre los vehículos que transitan por este enclave y que, en un alto porcentaje de casos, lo que buscan es atajar el camino entre las citadas calles Principal y Loriga y la rúa D y Monte Faro, que funciona como una salida directa a la carretera de Rodeiro. Ayer pudo verse a lo largo del día cómo circulaban por la Praza da Igrexa solo los vehículos de los residentes en los edificios de la misma o los de los proveedores de los comercios y tiendas de la zona. La nueva señalización se complementó con la presencia casi constante de agentes de la Policía Local. No cabe duda de que los efectos de la nueva restricción serán más evidentes una vez que termine el verano, cuando aumente el tráfico por el casco urbano de la villa.

La nueva señalización contribuye, sin lugar a dudas, a mejorar la seguridad de los viandantes y de los lalinenses que tienen la costumbre de descansar en la zona, máxime si tenemos en cuenta que hay varias cafeterías abiertas en la plaza y que durante los meses estivales es frecuente que mientras los padres descansas en las terrazas, los niños jueguen en las inmediaciones. De ahí que urgiese un mayor control sobre el tráfico rodado. Desde la oposición política, en más de una ocasión también se hizo notar que, además de la Praza da Igrexa, también es frecuente ver cómo los vehículos recortan camino entre ésta y la calle Ramón Aller atravesando la rúa Colón, a la que en teoría solo pueden acceder los taxistas.

La tímida reordenación que está llevando a cabo el gobierno local lalinense se extiende también al repintado de las calles. En las últimas semanas se ha mejorado la señalización horizontal de prácticamente todas las rúas del casco urbano, así como de la circunvalación. En estos trabajos, en el tramo que discurre entre la rotonda del multiusos Lalín Arena y la que permite el acceso a la Rúa da Ponte y la carretera de Vila de Cruces se ha eliminado uno de dos carriles de circulación en el margen derecho, mediante su cebreado.

La situación crea desconcierto entre los conductores, habituados a utilizar el carril de la izquierda para adelantar. Con ello, no obstante, también se conseguirá mermar la velocidad a la que suele circularse para adaptarla así a las restricciones que marcan las señalización vertical.