Los vecinos del lugar de Amance, en la parroquia de Eidián, barajan volver a protestar en el pleno de junio si el alcalde, Ramiro Varela, no arregla antes el acceso al lavadero y las pistas de la localidad. Estas obras están paralizadas desde hace meses debido al mal tiempo, pero los vecinos recuerdan que en las últimas semanas sí pudieron acometerse. "Tampoco nos sirve de excusa la falta de presupuesto, porque se están arreglando caminos reales y pistas en otros lugares del municipio", se queja uno de los afectados. Del mismo modo, también está pendiente la limpieza de cunetas para evitar que la carretera de acceso a la aldea se anegue con las lluvias.

Será la tercera vez que los vecinos organicen una protesta silenciosa en los plenos de la corporación. En 2012, acudieron en dos ocasiones ataviados con camisetas en las que se pedían servicios tan básicos como la red de saneamiento, que ya fue aprobada hace nueve años pero que está sin ejecutar por falta de dinero. Sin embargo, en pueblos aledaños como el de Eidián, sus vecinos ya cuentan con dicho servicio pese a que su proyecto se había aprobado más tarde que el de Amance. Las únicas obras que sí acometió el gobierno de Varela fue el cambio de ubicación de la marquesina escolar y la limpieza de algunas tajeas. Pero en alguna se colocó un tubo de plástico, todavía sin cubrir y que impide el acceso a las fincas con maquinaria agrícola.