El codiciado "campanu" -primer ejemplar de la temporada de pesca del salmón en el río Ulla- cayó a las 10.30 horas de ayer en el coto estradense de Ximonde ante un principiante en este tipo de ejemplar. Lo capturó el cuntiense Marcos Castro Ferreira, de 31 años, en el puesto de Venezuela, ubicado en las instalaciones del río Ulla.

Castro -que capturó truchas en otras ocasiones pero nunca salmón- llegó al río en torno a las 7.30 horas de la mañana de ayer. Tras tres horas de lucha con unas aguas que estaban "impracticables" logró su primer salmón y el "campanu" de la temporada en el Ulla. "El río estaba muy alto por eso se tardó tanto en pescar, sino seguro que caía antes", afirmó ayer. Logró un pez rey de repoblación de 6,290 kilos y 82 centímetros.

Tras esta captura, el cuntiense se mostró muy contento e incluso besó su primer salmón capturado ayer, el primer día de temporada en aguas del río Ulla. Castro aseguró que su intención es disfrutar de este ejemplar en una comida familiar.

Idéntica intención tiene el pontevedrés, pero sevillano de nacimiento, José Antonio Vinuesa Teba, que cinco minutos después del "campanu" pescó la segunda pieza en el coto de Ximonde, en el puesto Fondo de Cubelas. Pesó 4,614 kilos y midió 75 centímetros. En esta ocasión era salvaje. Vinuesa comenzó a pescar alrededor de las 7.30 horas y tres horas más tarde vio como se hacía con el segundo salmón de la jornada. "Ya vine más veces a pescar aquí pero es la primera vez que pesco el segundo", apuntó.

Comenzaba así la primera jornada de pesca en el río Ulla con buenas expectativas. La Dirección Xeral de Conservación da Natureza oferta un total de más de 28.000 permisos de reo y salmón en la totalidad de las aguas de la comunidad, unas cifras similares al pasado año. En el tramo acotado para el salmón, un total de 11, se permitirá la práctica de esta modalidad deportiva a un máximo de 400 pescadores por día. En el caso de los cotos de Ximonde, Couso y Sinde, ayer todos ellos contaban con los pescadores permitidos.

La Xunta de Galicia manifestó que el periodo comprendido entre los años 1990 y 2013, las capturas de salmón reflejan un declive hasta la segunda mitad de los año 90 del siglo pasado. El esfuerzo realizado en materia de accesibilidad, repoblaciones con salmones de origen autóctono y limitación de la presión de pesca condujo a un ligero repunte que permitió mantener su explotación hasta el día de hoy, solo bajo unas condiciones muy restrictivas. La actividad deportiva finalizará el 31 de julio.