En los municipios de Deza y Tabeirós-Terra de Montes están empadronados 17.075 jóvenes de hasta 30 años, según los datos que acaba de publicar el IGE. La cifra nos da una idea de la continua pérdida de población y falta de relevo generacional que está sufriendo la zona, ya que los vecinos que superan los 30 años son tres veces más, en concreto 55.277.

Cada vez nacen menos niños, y eso se nota sobre todo en los municipios más pequeños, que van cediendo habitantes en favor de las dos cabeceras de comarca, equipadas con más servicios sanitarios, educativos y de ocio. Tomemos las cifras de los niños con edades hasta los 14 años: solo A Estrada (2.360) y Lalín (2.298) superan el millar, aunque Silleda se acerca, con sus 993 chavales. El resto de municipios es un claro ejemplo de cuánto se ha recortado la natalidad en el interior pontevedrés: Vila de Cruces tiene 489 niños de hasta 14 años; Rodeiro, 225; Agolada, 174 y Dozón, 67. En Terra de Montes, el padrón de Forcarei cuenta con 260 niños, que en caso de Cerdedo desciende a los 88.

La falta de relevo generacional es muy acusada, máxime si comparamos las cifras de los niños de hasta 14 con los jóvenes de entre 15 y 30, que son el doble en buena parte de los municipios y demuestra la tendencia de las familias dezanas de tener un único vástago. En Deza, como dijimos, los cuatro municipios más pequeños tienen en torno al doble de jóvenes de 15 a 30 años que de niños de 0 a 14: Vila de Cruces suma 893 chavales; Rodeiro, 518; Agolada 401 y Dozón 169. El caso de Lalín y Silleda es diferente, puesto que al concentrar más población, es lógico que también haya más descendencia. La capital dezana aporta 3.075 jóvenes, y Trasdeza, 1.407.

En Tabeirós-Terra de Montes, los jóvenes de A Estrada de 15 a 30 años son 3.025 (700 más que los niños de hasta 14), mientras que Forcarei y Cerdedo siguen la tónica general y también tienen una cifra de jóvenes que duplica al de los niños, con 441 y 194, respectivamente.

La edad madura, situada en el tramo de entre 30 y 65 años, cuenta con 34.595 empadronados en las comarcas, que se reparten en 21.491 en Deza y 13.104 en Tabeirós-Terra de Montes. De nuevo, las dos cabeceras comarcales se desmarcan de los siete concellos restantes, algo lógico si se tiene en cuenta que el mercado de trabajo se concentra en Lalín y A Estrada. De los casi 34.600 vecinos de 30 a 65 años, 10.473 residen en la villa lalinense, y otros 10.384, en A Estrada. Muy lejos quedan las cifras de Silleda (4.482) y Vila de Cruces (2.871) los dos municipios siguientes en cuanto a tamaño. El éxodo hacia las cabeceras comarcales o incluso a otros municipios para buscar trabajo o residir cerca del mismo ha hecho mella en los cinco municipios restantes. En Deza, Rodeiro tiene 1.609 vecinos de 30 a 65 años; Agolada, 1.395 y Dozón, 661. En Terra de Montes, los forcaricenses en edad madura son 1.731, mientras que en Cerdedo suman 987.

A modo de apunte, en todos estos sectores de edad se impone la cifra de hombres sobre el de mujeres.