Los vecinos de Silleda disfrutaron ayer de la grata visita de dos parejas de cigüeñas, que buscan establecer una colonia en la cumbre del campanario de la iglesia trasdezana. Estas aves están asentadas desde hace años en diversos enclaves de Rodeiro, con lo que es posible que también terminen estableciéndose en el municipio silledense. Ello depende de si salen adelante los polluelos -suele producirse una mayor mortalidad en climas muy lluviosos o con bajas temperaturas-. De momento, han sido recibidas con mucha alegría y expectación.