El descenso térmico y las lluvias del pasado fin de semana van a salvar la calidad de las cosechas de maíz, patata y girasol, aunque su cantidad "va a ser inferior a la de otros años", vaticina el secretario comarcal de Unións Agrarias, Román Santalla. Estos frutos ya se habían sembrado con retraso y con un clima más frío que en la temporada anterior, por lo que crecieron menos de lo habitual. La ola de calor de comienzos de mes aceleró la maduración de la patata y afectó al crecimiento de maíz y girasol que, gracias a las lluvias, parecen reponerse.

De cara a las próximas semanas, el sector se prepara ya para evitar las incursiones del jabalí en las fincas. "Estamos ya a punto de desbrozar los lindes de las fincas para colocar los pastores eléctricos" con los que mantener alejado al animal. En la orden que regula la temporada de caza de este año, la Consellería de Medio Ambiente permite batidas por daños contra esta especie, durante todo el año.