Con traje y corbata pero fiel a su espíritu combativo, el histórico militante socialista cerdedense Severino Rascado vivió ayer con emoción y arropado por su hija, su nieto, sus sobrinos y sus vecinos y amigos el homenaje que el PSOE le brindó en Cerdedo. Perfecto anfitrión, el casi nonagenario socialista habló con todos los presentes, a los que incitó a luchar para que "la miseria no vuelva".

"Antifranquista" convencido, les pidió que lo hagan teniendo presentes el hambre, la miseria y la falta de derechos y libertades que padecieron en su día él y los de su generación. Asimismo, haciendo gala de su lucidez, pidió "más dureza" con la corrupción y expresó su preocupación por la mala imagen que los escándalos de este tipo proyectan de España en Europa. Una vez más volvió a citar a la que fuera ministra de Sanidad de la II República, Federica Montseny, para proclamar que rechaza las "dictaduras", "vengan de donde vengan". También evocó las diferencias de clases entre "obrero y señor" que padecieron los de su generación pidiendo que se garantice que "esos tiempos no vuelvan". Animó a los jóvenes a implicarse en política para defender los valores democráticos y a leer para aprender más y fomentar su cultura y su espíritu crítico.

Rascado compartió ayer mesa y mantel con la edil socialista cerdedense Mari Carmen Caramés y con el coordinador comarcal del PSOE en Pontevedra, José Manuel Valcárcel. También asistieron al evento la parlamentaria autonómica socialista Patricia Vilán, la responsable de Medio Rural de la ejecutiva gallega del PSOE, Ana Doval; el secretario de Emprego de la ejecutiva gallega, José Manuel Civeiro; el vicepresidente de la ejecutiva provincial del PSOE de Pontevedra; los portavoces municipales socialistas de A Lama y Cotobade, Enrique Bacheiro y Manoel Loureiro; y concejales de ayuntamientos próximos. Tras recibir la placa conmemorativa con la que el PSOE también pretendía honrar a otros muchos como él que ya no están, Rascado jugó su habitual partida de dominó con sus amigos.