El edil de Urbanismo de Lalín, Román Rodríguez, estima que en un plazo de "dous ou tres meses" el concello podría disponer de los terrenos necesarios para la reposición del colegio Xesús Golmar y el gimnasio del instituto Ramón Aller. Los cálculos del concejal se dieron a conocer durante la reunión que mantuvo ayer con la veintena de propietarios en el área de reparto (AR) 22, afectados por ambos proyectos.

Durante el encuentro, Rodríguez indicó a los titulares las medidas que tomará el concello para conseguir en torno a los 4.000 metros que requiere la Consellería de Educación para las dos edificaciones. Así, dentro del AR-22 se opta por "realizar a ocupación directa de 2.300 metros, despois da que se decidirá se se segue o sistema de compensación ou de cooperación". Estos terrenos aparecen calificados en el Plan Xeral como sistema general de equipamientos, de modo que no se perjudican los derechos de los actuales propietarios, ya que serán compensados con edificabilidad en otras zonas.

La ocupación directa de estos terrenos se comunicará a corto plazo y por escrito a los afectados. Con ello, desde la concejalía de Urbanismo se confirma "que si se vai desenvolver esta área de reparto".

Fincas colindantes

En lo que concierne a los 1.800 metros correspondientes a tres parcelas colindantes con la mencionada AR-22, el responsable municipal de Urbanismo señala que los tres predios se ubican en suelo rústico de desarrollo, por lo que una de las opciones que se baraja es la posibilidad de que el concello obtenga las fincas a cambios de conceder a sus actuales propietarios "aproveitamento urbanístico a costa do dez por cento que lle compete ao concello" en Lalín de Arriba. De hecho, desde las dependencias municipales se ha formulado ya a estos propietarios un convenio urbanístico para acelerar los trámites.

En cualquier caso, Rodríguez rechazó la posibilidad de recurrir a la expropiación para conseguir el terreno preciso para el nuevo Golmar, a la par que señaló "a boa disposición de todos os reunidos" ayer en las dependencias del consistorio lalinense para iniciar todos los trámites. Del mismo modo, tampoco se ha fijado fecha para una nueva reunión con los titulares de las fincas afectadas por este proyecto que, por otra parte, ha levantado polémica entre la corporación local y la delegación de la Consellería de Educación.

Tres millones de euros y un edificio de dos plantas

El proyecto para el nuevo colegio Xesús Golmar contempla una construcción de dos plantas, ubicada en un solar que acabará con una calle, nexo de unión entre la calle E y el vial de Eroski. En la actualidad, este terreno se sitúa detrás de una vivienda con un galpón y que, según los cálculos de técnicos municipales y de Educación, resulta idóneo para el nuevo centro educativo. Según el proyecto, se espera acometer en primer lugar la construcción del colegio para, posteriormente derribar el actual cuya superficie podría reutilizarse como pistas deportivas.

La partida presupuestaria que Educación destina a las obras se sitúa en torno a los tres millones de euros, una cantidad que, para el alcalde Xosé Crespo, puede deberse a la caída de algún proyecto debido a la falta de terrenos como ocurrió con el nuevo Manuel Rivero. En este sentido, las críticas del mandatario hacia el delegado de Educación, Cristóbal Fernández, también se refirieron a la urgencia que exigía al concello para conseguir los mencionados terrenos, cuando desde la consellería se carecía de un proyecto concreto para el centro.