La concejala del PSOE de Lalín Mónica Crespo presentó ayer por sorpresa su dimisión a sólo dos meses de las elecciones y abre cierta crisis en la formación socialista. La edil, como reveló FARO hace algunas semanas, se encontraba muy molesta con la cúpula del partido en Lalín por ciertas decisiones y protagonismos y ha acabado por abandonar antes de que concluyese la legislatura municipal.

Tras cursar ayer su renuncia en el registro del concello, Mónica Crespo emitió un comunicado en el que explicó que no pretendía presentar la dimisión "en estos momentos tan delicados" por la proximidad de las elecciones y para no perjudicar al partido ni a sus componentes, pero cree que no le cabe otra alternativa "ante los últimos acontecimientos".

La edil indicó que su relación con la agrupación socialista de Lalín "que no con el PSdeG" se ha deteriorado "paulatinamente" desde su toma de posesión "por motivos que desconozco, puesto que no he recibido explicación o justificación alguna". Incluso, reveló que cierto sector del partido y algún miembro del grupo municipal habían insinuado que era "perfecto" que no asumiese el cargo de concejal. En su momento, parte del partido prefería a Soledad Sánchez, número 6 de la candidatura, para sustituir a Cristóbal Fernández.

Aún así, tomó posesión, aunque apreció "descontento" en el PSOE y en el grupo municipal, destacando que nadie la felicitó por ello. "Con este panorama afronté este período en solitario y con acusaciones de automarginación y resentimiento", indicó, antes de quejarse de que el partido le había hecho "el vacío desde el primer momento". En este contexto, apuntó que los actos de partido o del grupo los conocía a través de la prensa.

Crespo aclaró que ha mantenido silencio hasta la fecha pese a esta relación con el partido y su malestar, revelado por FARO, "en espera de que todo se normalizase" y hubiese algún contacto con ella, pero esto no se produjo.

Así, reconoce que tenía asumido que no concurriría en la candidatura del PSOE a las próximas municipales, pero lamentó la "falta de elegancia, compañerismo y educación" que supuso que se enterara de ello por la prensa y sin que el partido haya tenido la deferencia de comunicárselo hasta estos momentos. Por último, justificó su dimisión asegurando que viene propulsada "por cierto sector de la agrupación socialista, al que mi presencia incomoda".

Por su parte, el portavoz y candidato del PSOE, Manolo González Aller, se mostró sorprendido de su dimisión, que desconocía cuando conversó con FARO, y aseguró que Crespo no informó de su marcha a nadie de la ejecutiva del partido ni del grupo municipal. Reveló que el PSOE no va a cubrir la vacante, ya que como muy pronto su sustituto tomaría posesión en el pleno de abril, que es el último y es de trámite, por lo que acabará el mandato con tres ediles. Respecto a la decisión de la edil, indicó que según su punto de vista "carece de sentido, xa que non ten efecto ningún" y cree que se tratará justo en la última sesión de la legislatura.