El gobierno local de Lalín acaba de aprobar el proyecto para la construcción de una rotonda de Donramiro, que contará con un presupuesto superior a los 135.000 euros y que pretende corregir la siniestralidad que se produce en el acceso a este núcleo desde la circunvalación. Esta obra, que se prevé que esté concluida durante el presente ejercicio, no sólo eliminará este peligroso punto, sino que también servirá de elemento disuasorio y reductor de la velocidad en la Avenida de Madrid.

Una vez aprobado el proyecto por la junta de gobierno local, el concurso para la construcción de esta rotonda será publicado en próximas fechas en los boletines oficiales de la comunidad y posteriormente los técnicos estudiarán las propuestas presentadas para proceder a su adjudicación y ejecución.

Este proyecto de rotonda en Donramiro tiene por objeto el diseño y descripción de las obras de la glorieta, que permitirá que la circulación se canalice y que se efectúen todos los giros en este punto. En la actualidad, esta intersección se realiza con señalización de detención obligatoria en las calles que dan acceso a la Avenida de Madrid, sin señalización peatonal, por lo que constituye un punto peligroso de la red viaria local. Hasta este momento, el concello procedió en una fase anterior a ejecutar los muros de contención y a la expropiación de los terrenos necesarios para llevar a cabo esta obra, un trámite que fue más costoso y farragoso de lo habitual en estos casos.

La nueva glorieta tendrá un diámetro exterior de 50 metros, con dos carriles de cuatro metros de ancho, una corona de 1,25 metros, bordillo montable y una zona interior ajardinada de 22 metros de diámetro con la ocupación suficiente para encajar una acera de cuatro metros de ancho. Las obras también incluyen la conexión y refuerzo de los servicios de saneamiento separativo de pluviales y residuales, alumbrado público, abastecimiento de agua, energía eléctrica de media y baja tensión y comunicaciones.

Esta obra que ahora se retoma está pendiente desde hace meses y acumula bastante retraso, ya que la intención inicial del ejecutivo lalinense era la de haberla construido el pasado ejercicio. No obstante, las dificultades para conseguir los terrenos y la falta de una partida presupuestaria suficiente motivaron una demora que ahora parece corregirse para acabar la rotonda.