La comarca del Deza rebasará a medio plazo las 1.000 camas de oferta hotelera gracias a la próxima incorporación a este mercado de un hotel de cuatro estrellas que la sociedad Tanemex promueve en el parque empresarial Lalín 2000 y cuyas obras ya han comenzado. En la actualidad, la zona cuenta con 918 plazas para pernoctar, que se dividen en 436 en hoteles, 196 en pensiones y fondas y 286 en establecimientos de turismo rural. Por ello, la construcción del nuevo complejo permitirá que se superen las 1.000 camas y las 500 en alojamientos hoteleros.

Además, el nuevo complejo se convertirá en el segundo establecimiento de cuatro estrellas junto al hotel Katiuska de Silleda, que es y seguirá siendo el más grande del Deza con sus 88 habitaciones y 176 plazas. La oferta comarcal también cuenta con un hotel de tres estrellas y dos con un grado menos que se encuentran en la capital dezana y suponen un total de 121 camas. En cuanto a los complejos de una sola estrella, aparecen dos en Silleda, con 42 habitaciones y 72 sitios, y uno en Vila de Cruces, que dispone de 35 dependencias con capacidad para albergar a 67 personas.

Las posibilidades de alojamiento más escasas se encuentran en el ramo de los hostales, las pensiones, las fondas y las casas de huéspedes. En este campo, Lalín tiene tres establecimientos (31 plazas) y Silleda, uno (8), con categoría de dos estrellas. Eso sí, el mercado se multiplica cuando se trata de hostales de una sola estrella, ya que existen hasta 10 complejos en toda la comarca, con un total de 94 habitaciones y opciones de acoger hasta 151 huéspedes. Finalmente, con la categoría de fonda sólo se ha localizado un local en toda la comarca. Se encuentra en Silleda y únicamente tiene seis camas.

Por otra parte, el turismo rural también es una alternativa de alojamiento en la zona, que dispone de 25 establecimientos con 147 habitaciones y una capacidad para 286 personas. En la capital dezana existen cuatro casas de estas características, que tienen 20 estancias y 41 camas. No obstante, Lalín se ve superado en esta materia por los municipios de Silleda y Vila de Cruces, que prácticamente copan la oferta de la comarca en este campo. El concello trasdezano acoge 8 casas rurales con un total de 48 habitaciones y 92 plazas, mientras que el de Carbia se convierte en el líder de esta relación con sus 9 establecimientos, 54 dependencias y una capacidad de pernocta de 105 clientes.

En este aspecto, la comarca dezana sí que es un referente, ya que, según el estudio del Consello Económico e Social (CES), aglutina, junto a la vecina de Tabeirós-Terra de Montes, el 35,9 por ciento de los establecimientos de turismo rural de la provincia de Pontevedra al tener 56 de las 156 existentes y el 34,4 por ciento de las plazas, con 608 camas sobre las 1.772 que existen en toda la provincia pontevedresa.

Así, la oferta ya existente se verá ampliada a medio plazo con el hotel que está en construcción en el parque empresarial Lalín 2000, aunque hay otros proyectos sobre la mesa que podrían generar un incremento mayor de plazas hoteleras. En este contexto, destaca la iniciativa, paralizada en la actualidad, de la sociedad Sinergias Dezanas de construir un complejo de cuatro estrellas en las inmediaciones del centro comercial Pontiñas. Ese hotel se incluía en fases posteriores de desarrollo de esta actuación, aunque por el momento no tiene visos de salir adelante. La otra gran posibilidad pasa por la reconversión del Pazo de Liñares en hotel-monumento. El gobierno lalinense no tiene fondos para su correcto mantenimiento y va a sacar un pliego para que alguna firma se encargue del recinto. En principio, la posibilidad de convertirlo en hotel con encanto era la que más gustaba al ejecutivo de Xosé Crespo, pero por el momento se desconoce el contenido del concurso.