Ana Cela / A ESTRADA

La comisión de Urbanismo de A Estrada afronta desde hoy la recta final para la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). El equipo de trabajo dedicará dos intensas sesiones al estudio de las más de 200 alegaciones al documento que restan por analizar del conjunto de 625 recursos presentados durante la segunda fase de exposición pública del plan.

El titular estradense del citado departamento, José Manuel Reboredo, confesó ayer afrontar la importante carga de trabajo que soportarán hoy y mañana los integrantes de la comisión que preside "coa ilusión de rematar o traballo o máis rápido posible para continuar cos trámites precisos para someter o documento á súa aprobación provisional". Precisamente en este sentido, el concejal vaticinó que el pleno de la corporación municipal podría dar su visto bueno al nuevo Plan Xeral el próximo mes de septiembre, después de que el equipo redactor haya reflejado en la planimetría el resultado de los recursos atendidos por la comisión.

Análisis en profundidad

A pesar de que la intención del equipo de trabajo es dar carpetazo al estudio de las alegaciones durante toda la jornada de hoy y la sesión matutina de mañana, José Manuel Reboredo confirmó que todavía quedarán pendientes cuestiones que precisan un análisis técnico en mayor profundidad. Aunque el edil evitó hacer referencia a casos concretos, todo apunta a que entre estos recursos que precisan un estudio más detenido puedan encontrarse algunas de las parcelas del Suelo Urbano No Consolidado (SUNC) para las que numerosos vecinos reclaman la catalogación de Suelo Urbano Consolidado (SUC), muchos de ellos amparándose en el informe externo que sobre el PXOM realizó el arquitecto Juan Rico Lenza, autor de las Normas Subsidiarias de 1978.

En otro orden de cosas, Reboredo manifestó que el equipo de trabajo se encuentra aceptando un mayor número de alegaciones que durante la primera exposición pública del plan. Así, el edil quiso hacer hincapié en su deseo de que el gobierno gallego afronte la revisión del documento con "flexibilidade, para que non rexeiten ós límites establecidos para as áreas de expansión" de los núcleos rurales, situados en los márgenes que estipula la nueva Lei do Solo de Galicia.