Silvia Pampín / A ESTRADA

Carburantes Acibro, una de las firmas estradenses con mayor volumen de facturación, ha decidido recurrir a un recurso ordinario -figura equivalente a la antigua suspensión de pagos- para tratar de ir a un "cierre ordenado" de la firma. Así lo confirmó el ex administrador de Acibro, Jesús Castro, que también indicó que la empresa ha llegado a esta situación a raíz de su imputación en noviembre de 2001 en el proceso judicial abierto por el Juzgado de Instrucción número 6 de Ferrol en relación con la trama del "fraude del gasóleo".

Casi cuatro años después de dicha imputación, Castro sigue defendiendo que Acibro no tuvo "nada que ver" con este asunto, en el que se descubrió a finales de 2000 una evasión de impuestos que superaba los 16,8 millones de euros (2.800 millones de pesetas) y que provocó la detención de 30 personas, entre las que figuraban el jefe de Aduanas de Pontevedra, José Carrón, y uno de sus subordinados, José A. Córcoba; tres sargentos de la Guardia Civil destinados en los puestos coruñeses de Lorbé, Noia y Rianxo; además de propietarios de depósitos fiscales y gasolineras de Galicia, Asturias y Madrid.

Castro destacó ayer que, casi 4 años después de la imputación de Acibro, la Fiscalía no ha presentado escrito de acusación. Además, en su opinión, el administrador judicial que impuso inicialmente el juzgado y que cobraba "tres millóns de pesetas ó mes máis IVA" e incluso la interventora judicial que fue nombrada meses después, cuando los propietarios del grupo Acibro recuperaron el control de las firmas Carburantes Acibro y Depósitos de Galicia (Depogal), no contribuyeron a la buena marcha del grupo sino que la dificultaron al impedirles la búsqueda de nuevas líneas de financiación, a lo que obligaba la pérdida de confianza de los bancos a causa de la imputación.

Así las cosas, la situación se fue deteriorando hasta que el administrador Jesús Castro optó -ya a principios de 2005- por intentar un "cierre ordenado". Según explicó, éste es precisamente el motivo de la suspensión de pagos, con la que se pretende liquidar las deudas con los acreedores a través de la venta de bienes y la recuperación de deudas que aún no le hayan sido resarcidas a Acibro. Ésta, según Castro, ha ido liquidando a los 12 trabajadores que tenía a principios de año y tiene previsto indemnizar a los 2 ó 3 obreros que aún le quedan.

El edicto del Juzgado de lo Mercantil Número 1 de Pontevedra en virtud del cual se anuncia la petición de Carburantes Acibro de recurrir a un recurso ordinario fue publicado el miércoles por el Boletín Oficial del Estado. Según consta en el edicto, el informe de la administración concursal de la firma -con sede social en O Foxo, en la parroquia de Rubín- así como el inventario de bienes y derechos y la lista de acreedores permanecen en la Secretaría del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra para que los interesados puedan examinarlos. Asimismo, quienes se consideren perjudicados podrán presentar impugnaciones en el dicho juzgado dentro del plazo de diez días.