Lupe Fernández / Vila de Cruces

Los vecinos de Obra y Brandomés celebraron en el área recreativa de Remesquide una misa en honor a la Virgen de la Peregrina para pedirle que libere al río Ulla de la construcción de los saltos previstos por Fenosa. Más de cien personas de estas dos parroquias cruceñas y de otras también afectadas como Ribeira, Brandariz o San Tomé, llevaron a la Virgen en procesión desde la iglesia parroquial hasta Remesquide donde el párroco ofició una ceremonia en la que se pidió respeto para la naturaleza y para los ríos.

Este acto religioso se completó con una comida a base de empanada, pulpo y churrasco en este espacio natural y de recreo que disfrutan todos los vecinos y visitantes y que perdería su encanto en caso de que los encoros llegaran a construirse, ya que el tramo del río Ulla que le da vida se quedaría sin caudal.

Cabe recordar que hay prevista la construcción de 7 saltos hidráulicos a lo largo del Ulla que lo convertirían en una sucesión de lagunas canalizadas con el impacto, tanto ambiental como social, que esto supone para las actividades que hasta este momento se vienen realizando en la zona.

Además del perjuicio en el río, los vecinos también denuncian la construcción de túneles por debajo de sus casas y fincas y el impacto del tendido que no fue considerado. Hasta Remesquide también acudieron afectados por los embalses previstos en el río Deza cuyos trámites están más avanzados que en el caso de los del Ulla.