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BALONMANO | Copa del Rey

El Cisne da guerra y muere en la orilla

Los pontevedreses caen con honor ante el Guadalajara tras una tarde soberbia

El Cisne, en una jugada en ataque.

El Cisne, en una jugada en ataque. / Gustavo Santos

MIGUEL SALGADO REBOREDA

Pontevedra

El Cisne se despide de la Copa del Rey en la primera ronda con una derrota llena de lucha desmedida por obrar la gesta de derrumbar a un equipo de Asobal. Los de Marcos Otero, tras un final de partido donde los manchegos tomaron todos los riesgos para ganar, se quedan con la miel en los labios.

La igualdad y que el ganador se decidiría por detalles se intuyó desde los primeros compases del partido. Blanquiazules y morados se negaban a ceder lo más mínimo ante su adversario. El primer paso lo dieron los visitantes poniendo tres goles de diferencia sobre el partido. La respuesta local, empujada por el calor y el aliento de su gente, que estuvo los sesenta minutos dejándose la voz por sus héroes, no tardó en llegar. La equidad se volcó hasta el descanso de su lado, y de ese parcial negativo, los de Marcos Otero pudieron marcharse por delante en el luminoso al descanso.

La vuelta de los vestuarios no cambió el rumbo del Cisne, que siguió, aunque inmerso en ese clima de competitividad, mandando en el marcador. Los dos últimos parciales, los diez minutos finales, la victoria se rozaba con la yema de los dedos, pero el desatino de cara a puerta y la capacidad de resiliencia de los arriacenses decantaron la eliminatoria para el comando de Juan Carlos Requena.

Dos goles del Cisne y nueve tantos del Guadalajara, en esa recta final del encuentro, que hicieron que el frenesí y la explosión de alegría se diluyera por completo en el Municipal de los Depòrtes.

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