Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fútbol - Primera Federación

El Pontevedra debuta con buen juego

Victoria granate ante el Lugo (1-0) para dejar en casa el Trofeo Luis Otero

Brais Abelenda, autor del único gol del partido, señala a la grada en su celebración. Rafa Vázquez

El debut veraniego del Pontevedra se saldó con victoria por uno a cero ante el Club Deportivo Lugo, en el regreso tras la pandemia del Trofeo Luis Otero en Pasarón. Los de Antonio Fernández Rivadulla lograron hacerse con el triunfo contra un rival sin muchas ideas, haciendo bueno el tanto logrado por Brais Abelenda desde fuera del área minutos antes del descanso.

Rivadulla da instrucciones desde la banda. Rafa Vázquez

El conjunto granate, que no pudo contar con Diego Seoane (todavía de baja por una pubalgia) ni con el recién fichado Mario Ortiz, empezó con el 4-2-3-1 utilizado de costumbre por Ángel Rodríguez durante la temporada del ascenso.

En este inicio se pudo ver ya la impronta sobre el nuevo once lerezano de Antonio Fernández, con Calvillo en lugar de Alberto Rubio, Yelko más alineado con Miguel Román y la excepción de un Bastos bastante adelantado y con libertad de movimientos, sobre todo para entrar y salir del mediocampo, en el lateral.

La afición se reencontró ayer con el equipo. Rafa Vázquez

Pese a tener enfrente a un rival mucho más rodado y con varios amistosos a sus espaldas, el Pontevedra enseguida se afianzó con la pelota y asedió al Lugo en campo propio, subiendo mucho las líneas y con Bastos generando por su carril.

Los granates tomaron la iniciativa por mediación del lateral mosense, que se asoció con Román, Yelko y Calvillo para generar juego y mucho peligro. Sin embargo, la finalización brilló por su ausencia, fruto de una defensa lucense que cubrió con éxito a Charles y Abelenda.

Entre los habituales, la dupla formada por Yelko y Román fue ampliamente superior al planteamiento que el Lugo quiso trasladar al césped de Pasarón, que por momentos se vio agarrotado y sin ideas debido a la circulación de balón de los de Fernández Rivadulla.

Tuvo que transcurrir el primer tercio del partido para que un Lugo demasiado vertical pero sin mordiente amenazase ofensivamente al Pontevedra, pero la pausa de rehidratación frenó la inercia visitante. Un remate cruzado con fortuna de Brais Abelenda puso el 1-0 en el marcador, pasados los 40 minutos de partido.

Tras el descanso, con Rufo en el campo en sustitución de Charles y Rubio en el flanco de Calvillo, verticalizó más su juego, buscándole las cosquillas a la defensa albivermella a partir de la presión.

Se sucedieron las alternativas en el mediocampo hasta llegada la media hora final del encuentro. Fue entonces cuando la afición granate pudo ver brevemente –apenas quince minutos– en acción al central Derik Osede, compartiendo zaga con Churre, además de a los canteranos Martín Diz y Rachu, que no contaron con demasiadas ocasiones para sacar a relucir su juego.

La situación del marcador llevó al Lugo a tomar la iniciativa en los minutos finales, pero el Pontevedra fue quien de aguantar las embestidas rivales cuando fue el momento de cerrarse atrás y hacerse con el Trofeo Luis Otero.

Compartir el artículo

stats