Un brote de COVID en las filas del Villa de Aranda ha obligado a aplazar el partido que debía disputar esta tarde contra el Cisne en terreno burgalés. Son tres los casos de coronavirus que se han detectado en el Aranda, aunque mantiene en seguimiento a otros jugadores que presentan síntomas leves, de ahí que haya solicitado la suspensión del choque por precaución, para evitar más contagios.

Por su parte, el conjunto pontevedrés se ha detectado un segundo positivo en la plantilla gracias a los test de antígenos realizados en las últimas horas.

En todos los casos, estas personas están aisladas en sus respectivos domicilios bajo la supervisión de los servicios médicos de los clubes. En los próximos días se conocerá la nueva fecha para el encuentro.

Por otra parte, el Teucro sí podrá retomar la competición esta tarde, recibiendo al BM Soria en el pabellón Municipal (20.00 horas). El equipo azul quiere empezar el año cambiando la dinámica en la que estaba inmerso y conseguir sumar la que sería su primera victoria del curso en la División de Honor Plata. La entrenadora, Irene Vilaboa, considera que el parón ha servido “para aclarar y encajar los sistemas de juego y dejar un poco de lado las derrotas para empezar de nuevo”.