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El Pontevedra despega en Luanco

Los jugadores del Pontevedra CF, celebrando el gol de Yelko Pino, a la izquierda, en el tiempo de descuento. Área 11

A la sexta llegó la vencida. El Pontevedra logró en Luanco la primera victoria de la temporada y lo hizo como pidió su entrenador en la previa, manteniendo la portería a cero. El equipo granate no encajó gol por primera vez en seis partidos y como tiene mucha pólvora arriba, hicieron tres en Miramar. Estos tres puntos darán tranquilidad a Ángel Rodríguez, que estaba muy cuestionado por su pésimo inicio de liga. Respiran los granates, que ante el Marino tuvieron la solidez que no habían tenido hasta ahora.

Ya la primera parte empezó como quería el Pontevedra y especialmente su entrenador. En la previa, Rodríguez insistió en que si conseguían no encajar tendrían mucho ganado porque los suyos generan ocasiones y marcan con facilidad. Así, el cuadro granate salió con la lección bien aprendida y se mostró muy concentrado en defensa, el centro del campo recuperaba el balón con rapidez y el equipo se movía de forma muy organizada.

Así, durante el encuentro el Pontevedra dominaba el balón y lo tocaba con criterio. Las líneas estaban muy juntas por lo que el Marino no encontraba huecos para irse al ataque. Además, el equipo local puso de su parte porque cedió la pelota y el dominio a los granates, que esperaban pacientemente cazar las contras.

Cumplido el objetivo de defender bien, el Pontevedra confió en su arsenal ofensivo para poder marcar. Y el gol llegó al filo de la media hora. Corría el minuto 27 cuando el conjunto granate recuperó la posesión en el centro del campo, salió con rapidez hacia el área defendida por Bussmann y el balón le llegó a Álex González, que desde el vértice del área se sacó un disparo ajustado y raso que sorprendió al portero local.

El Pontevedra demostró que tiene gol y que debe aprovechar esta virtud combinándola con mayor solidez defensiva. En esta primera parte estaba llevando a cabo este plan ante un Marino de Luanco que está anotando muchos goles esta temporada, pero que también encaja, y los pupilos de Ángel Rodríguez aprovecharon que los locales no acababan de tomarle el pulso.

Tras el gol, el conjunto pontevedrés siguió sólido en defensa ante un Marino que ahora sí dio un paso adelante. Pero los granates siguieron manteniendo las líneas muy juntas para no dejar huecos al rival y con los zagueros y los hombres de contención muy concentrados. En estos minutos David Soto, Churre o Alberto Rubio se anticiparon siempre a sus pares y Brais Abelenda y Álex González colaboraron en la presión. Fruto de este buen juego y presión llegaron dos claras ocasiones granates, las dos de Charles. En la primera remató con la cabeza demasiado al centro una asistencia de Rufo y en la segunda estrelló el balón en el larguero.

Tras el paso por vestuarios el partido siguió el mismo guión. Se le veía al Pontevedra cómodo en defensa y neutralizaba con concentración y buen colocación las acometidas de un Marino sin ideas. Fue en el minuto 62 cuando Rufo recibió un buen balón desde la línea de fondo y no perdonó ante Bussmann. El partido estaba muy de cara para los granates pero esta película ya se había visto en otras ocasiones: Sin embargo, esta vez la victoria no se le escapó al Pontevedra y fue en el tiempo añadido cuando Yelko Pino firmó la sentencia con un tercer tanto. Objetivo cumplido.

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