El CB Arxil trabaja desde hace semanas en la planificación de su primer equipo para la próxima temporada. Por ahora, el club pontevedrés ha confirmado que saldrá en la Liga Femenina 2, la tercera división del baloncesto femenino nacional tras la creación de una categoría intermedia entre ésta y la Liga Femenina, la Liga Challenge.

En este segundo escalón competirán 16 equipos: los dos descendidos de la Liga 1 (Zamarat y Al Qazeres), los diez que disputaron la última fase de ascenso y se quedaron en el camino (Celta Zorka Recalvi, Barça, Alcobendas, Extremadura, Lima-Horta, UCAM Hairis, Maresme, Ardoi, Sant Adriá y Canoe) y cuatro invitados, Estepona, Paterna, Azkoitia Azpeitia ISB y Granada.

Sin embargo, las dificultades económicas de algunos de ellos podrían generar vacantes en la categoría y el Arxil estaría dispuesto a ocupar uno de esos puestos libres si se presentase la ocasión.

Pero por ahora, el conjunto pontevedrés cuenta con participar en la Liga Femenina 2, que constará de dos grupos de 14 equipos cada uno. Además del Arxil, habrá otros tres clubes gallegos: el Cortegada, el Maristas de A Coruña y el Rosalía de Santiago.

La entidad verde trabaja desde hace semanas en la planificación de la próxima temporada. El primer paso ha sido conseguir el aval para participar en la liga y ahora está estudiando qué tipo de plantilla confeccionar, pues el objetivo es ser uno de los equipos fuertes de la Liga Femenina 2, pero mirando de reojo la posibilidad de entrar en la Liga Challenge, que entonces habría que hacer alguna incorporación para intentar no pasar apuros.

Por ahora, todo apunta a que no continuarán Samara y Sara Castro, que cuentan con ofertas de otros clubes, aunque todavía no hay nada definitivo, al igual que sucede con Natalia, que por motivos laborales podría tener que moverse de Pontevedra, haciendo muy difícil su continuidad a las órdenes de Mayte Méndez. Además, el club está a la espera de una respuesta de Noelia y Forster.

“La temporada no ha ido por los cauces que preveíamos, al no cumplir el objetivo de jugar la liga de nueva creación y el de disputar la fase de ascenso y ascender, aunque ya sabíamos que era complicado por las plantillas que había”, comenta Lino Vázquez, directivo del Arxil, que destaca que los parones por culpa del COVID, las lesiones y, sobre todo, la inestabilidad en los entrenamientos, además de todo lo que supone la preparación de un equipo de esta categoría, impidieron una mayor reacción en la segunda vuelta.

Así, a nivel deportivo, la idea inicial es apostar por un proyecto continuista, aunque adaptado al nuevo escenario tanto deportivo como económico, con el objetivo de hacer por encima de todo un equipo competitivo.