Para Fermín Álvarez el Covadonga salió con demasiados “nervios”. “Quisimos tener el balón nosotros, pero no estamos cómodos, fallamos muchos pases, nos ponemos 2-0 y a partir de ahí soltamos un poco el miedo”, explica apuntando que a partir de ahí cambió el partido. Reconoce que su equipo estuvo “muy irregular dentro de un mismo partido, nos cuesta mucho encajar y eso en esta categoría se paga”. Tras el descanso se notó un cambio porque el técnico pidió a los suyos que “perdieran el miedo”. “No están acostumbrados a jugar en campos tan grandes”, apuntó. Para Álvarez “el Pontevedra tiene mucha calidad arriba. Si hubieran marcado el tercer seguramente hubieran jugado más tranquilos. Cuando marcamos el gol dieron un paso atrás, les entraron nervios. Pero es muy buen equipo. El Covadonga se ve ahora en una situación complicada: “Nos obliga a de los 7 partidos ganar 5 o 6. Sabíamos que íbamos a sufrir y tratamos de tener una mezcla de disfrutar y competir”, expuso.