Esta vez sí, una vez cumplida la cuarentena y tras pasar el COVID, el Teucro disputa hoy su primer partido del año ante un rival complejo, el Acanor Novás. Un derbi que se juega a las 19 horas en O Rosal a puerta cerrada, por las nuevas restricciones, que se plantea cuanto menos interesante.

El equipo de Irene Vilaboa llega con cierta desventaja después de haber retomado los entrenamientos este misma semana. Vilaboa intentará estar a la altura del tercero en la clasificación en un encuentro muy exigente. “Vamos a intentar meter velocidad, sorprenderlos, porque en los partidos que vienen ahora hay que darlo todo”, acuña.

El equipo de Álvaro Senovilla lleva tres jornadas sin ganar, aunque solo ha encajado dos derrotas en lo que va de temporada y dejó muy buenas sensaciones en su último partido. Por ello Vilaboa no se confía: “Es un equipo con mucho potencial, que se crece en su casa aunque sea sin público y poco más pueden perder si quieren estar arriba. No me espero un equipo más débil que hace un mes, sino más fuerte”.

Entonces, el Novás salvó un empate después de que el Teucro le pusiera las cosas complicadas. A Vilaboa le preocupa por ello el partido. “Es un equipo muy fuerte, con muchos cambios reales donde muchas veces los cambios no influyen en su juego. Nosotros apelamos a nuestro estilo de juego, a la velocidad, a nuestra calidad colectiva tanto en ataque como en defensa”.

Además Senovilla recupera a Andrés Vila y Gabi Chaparro, mientras es probable que Irene no pueda contar con Marko, pendiente de unas pruebas médicas.