Más de tres semanas después, el Dicsa Modular Cisne vuelve a la pista tras superar el brote de coronavirus derivado del encuentro ante el Cuenca, con varios positivos en su equipo. Lo hace contra el rival con mayúsculas de la categoría, contra el Barça. El encuentro será en el Municipal a las 17.00 horas

El Cisne llega a la cita en su peor momento tras un parón importante y con la marcha de Chapela, que anunciaba esta semana que dejaba definitivamente el equipo por no poder compaginar debido al Covid su vida profesional con el deporte.

Los de Jabato se lo toman casi como un entreno para el siguiente encuentro, como bromeaba el presidente del club Santi Picallo. Por su parte el segundo entrenador, Quiño, casi no se atreve a definirlo como rival, y destaca la mejora continua de a plantilla. Por ello “el objetivo es disfrutar de jugar ante un súper equipo como este. Que sus porteros no tengan su mejor día. Intentar tener los menores errores y estar en el partido lo máximo posible.”, resumía el técnico cisneísta.

Si puede haber algo a favor de este encuentro para el Cisne es que el Barça llega a Pontevedra después de disputar dos partidos consecutivos, ante el Alborg Handbol y Benidorm, eso sí, los dos con victoria para los culés.

Sin duda esta es la cita más esperada de la temporada par el Cisne y una de las mayores alegrías de estar en Asobal, poder traer a su cancha al Barça, un hecho histórico que los pontevedreses nunca olvidarán. El encuentro se disputará finalmente con un aforo de 100 personas, entradas que se han reservado para los socios del club.