Cosechó su segundo punto el Teucro y lo volvió a hacer fuera de casa y en tierras catalanas. Ocurrió en el pabellón Blanc i Verd ante el Bordils, un equipo que se mostró muy férreo en defensa (en los primeros cinco minutos tan solo se registró un tanto) y que puso al principio el partido muy cuesta arriba para el Teucro.

Los azules comenzaron marcando, con un tanto de penalti, pero después de ese gol inicial llegó una sequía anotadora de casi diez minutos que permitió a los locales ponerse cinco a uno en el marcador. Fueron diez minutos iniciales de partido para olvidar, en los que cuando los teucristas lograban superar la defensa catalana se acababan estrellando contra su portero.

Por delante al descanso

A partir de ahí llegó la remontada de los pontevedreses. Poco a poco, la escuadra dirigida por Irene Vilaboa fue recortando distancias e incluso logró irse al descanso con un marcador favorable de 11 a 13.

Tras esta primera mitad con dominio local al principio y superioridad visitante después, llegó una segunda mitad en la que el Teucro tuvo varias oportunidades para irse en el marcador pero en las que de nuevo apareció gigante la figura del portero del Bordils.

También con empate en el marcador a 24, a dos minutos del final, el guardameta local Adriá Batlle fue el principal artífice de mantener la igualada con otras dos paradas decisivas.

A un minuto del final, el electrónico marcaba ya el 25 a 25 final. Ambos equipos tuvieron oportunidad para llevarse el partido. Primero el Teucro, con jugada embarullada a treinta segundos del final que acabó en un gol para los visitantes pero que los árbitros habían anulado previamente. Con apenas 30 segundos de tiempo, los catalanes dispusieron todavía de una última jugada de ataque que, por fortuna, pudo contener la defensa teucrista.

Así se llegó al final, con un Teucro que se vuelve para Pontevedra con un punto en el que es su segundo empate de la temporada y a la espera de conocer, todavía, el sabor de la victoria.