04 de diciembre de 2019
04.12.2019

La enfermería se va vaciando

Los lesionados vuelven al juego y siguen de baja Pol Bueso y Santi Figueroa, ambos con microrrotura - El equipo de Carlos Pouso se enfrenta a domicilio a Las Palmas Atlético el próximo domingo a las 13.00 horas

04.12.2019 | 02:33
Los lesionados del partido contra el Langreo viendo el partido desde la grada. // Gustavo Santos

La enfermería del Pontevedra CF se va vaciando poco a poco. Hace una semana eran siete los lesionados, entre la lumbalgía de Brian, la microrrotura de Mejía, las molestias en la rodilla de Adighibe, la lesión muscular en el bíceps femoral de Campillo, el corte de Naveira y las molestias en el bíceps femoral de Santi Figueroa, sumado a la rotura de ligamento cruzado y cuerno de menisco Javi López.

La mayoría de ellos ya están recuperados, a excepción de Santi Figueroa y de la baja larga de Javi López.

Pero mientras unos salían otros entraban, y este es el caso de Pol Bueso que venía arrastrando una dolencia en los isquiotibiales. Tras realizársele ayer una ecografía se confirma que tiene una microrrotura de fibras en grado 1, que se encuentra ya en fase de cicatrización y no muestra hematomas ni edemas. Su recuperación parece que no tardará en llegar pero necesitará de un entreno progresivo para poder estar al nivel de sus compañeros.

Santi Figueroa tiene también una microrrotura que comenzó con una dolencia en el partido ante el Peña Deportiva en el minuto 80, en la misma zona que Campillo;, al que entró a sustituir. Sin cambios ya posibles el canterano aguantó, hasta el final y le pasó factura. Esta microrrotura no le dejó jugar el pasado domingo ante el Langreo en Pasarón. Por ello esta semana continúa con tratamiento preventivo.

Sin forzar

Por ello probablemente no juegue en el partido ante Las Palmas,a las 13.00 horas, ya que el técnico granate dejó claro que no va a acelerar el ritmo de recuperación, y que en estos casos prefiere siempre esperar, "conmigo de la camilla al campo no va a jugar nunca nadie" , advertía Carlos Pouso hace unas semanas. Excepto que sea necesario.

El técnico que cumple hoy un mes en el banquillo granate y uno de los grandes cambios que ha introducido en el equipo son los entrenamientos de gran intensidad. "Estoy metiendo caña porque para jugar a lo que a mí me gusta, el equipo tiene que entrenar a lo que va a jugar", reconoce Pouso. El vasco sabe que ese es un posible factor en las multitud de dolencias musculares que han tenido los jugadores en las últimas semanas.

Los entrenamientos de Pouso ganan en intensidad, "ya aguantarán, ya cogerán el estilo", se despreocupaba el técnico hace unos días.

Por ello con él y especialmente esta última semana ha sido esencial el trabajo del cuerpo técnico, especialmente del preparador físico Miguel Arcos y el fisioterapeuta Manu Barros. Este último admitía a FARO que no recordaba una temporada con tantas lesiones, que afortunadamente ahora están yendo a menos.

Probablemente se deba a los grandes cambios de las últimas semanas sumados a estos entrenos y la necesidad de los jugadores de querer demostrar lo que valen al nuevo técnico.

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