"Reconozco que estoy metiendo caña porque para jugar a lo que a mí me gusta, el equipo tiene que entrenar a lo que va a jugar", afirmó ayer Carlos Pouso tras la ligera sesión de recuperación que llevó a cabo la plantilla del Pontevedra. Después de una semana cargada de problemas físicos más o menos graves, el técnico ha quitado importancia a esta situación y destaca, sobre todo, que "no hay que mirar los problemas, sino tratar de buscar soluciones".

El míster vasco considera que acumular lesionados es algo "habitual, a lo largo de una temporada siempre tiene que haber momentos en los cuales se junten adversidades. Esto es una carrera de obstáculos y lo que hay que hacer es centrarse en los que están en condiciones y tratar de hacer las cosas lo mejor posible. Hemos llegado un poco justitos de gente, pero yo veo al equipo bien, en buena disposición".

Pouso señaló varios factores como posibles causas de esta epidemia de problemas musculares en el vestuario granate. "Es posible que el cambio de ritmo de los entrenamientos, la sobreexigencia mía, la de ellos por tratar de agradar al nuevo entrenador, el cambio de superficies, la climatología, porque está haciendo más frío e incide en el tema muscular, haya afectado", explicó el técnico, que destacó por encima de todo la intensidad de las sesiones: "No puedes jugar a correr, a buscar un partido, a meterle ritmo, a apretar arriba, a que las transiciones sean rápidas de ida y vuelta y luego entrenar en base a rondos de cinco contra dos sin moverse de sitio". En este sentido, el preparador vasco cree que la principal diferencia es que "ahora se entrena con menos pausas, a mí me gusta así, que la hora y media que estemos dentro del verde sea cañera y a cuchillo; ya aguantarán, ya cogerán el estilo".

El entrenador granate ve bien a sus futbolistas, "adaptándose a la filosofía", que se basa principalmente en "verticalidad, profundidad y llegar más veces, porque de esa cantidad tienen que salir los números para que podamos conseguir lo que pretendemos". Y se muestra exigente con las actuaciones desde que está en el banquillo: todo es mejorable para él. "Seguramente hemos hecho más hincapié en errores cometidos los días que hemos ganado que el otro día contra el Peña Deportiva", comentó Pouso, que explicó que igual en el cómputo general de un partido se puede tener la fortuna de ganar pero cometiendo más errores que en otro que se hubiese perdido.

Recuperados

Con respecto a los futbolistas que han arrastrado molestias en las últimas semanas, Carlos Pouso se mostró optimista por la recuperación de varios de ellos y señaló que "el equipo entrena bien, trabaja bien, descansa bien, se alimenta bien y es cuestión de tiempo que dejemos de hablar de este tema".

En este sentido, destacó que "a Campillo la ecografía le ha dado que no tiene nada roto, pero está con un poco de desconfianza, veremos a ver cómo evoluciona de aquí al domingo", pero apuntó que "los que estaban un poco tocados han entrenado normalmente, hemos recuperado a gente, unos vienen y otros van".

Es el caso de Nacho López, que ha superado sus problemas en los isquiotibiales, ha completado las sesiones de esta semana con sus compañeros y apunta a la titularidad en el lateral derecho ante la baja de Santi Figueroa y la duda de Campillo. Otro que también apunta a la titularidad tras superar una pubalgia es Berrocal, que sustituirá al sancionado Sana en el doble pivote. "Jesús ya está amoldado a esas posiciones de 6, 8 y 10. Por necesidad, posiblemente esta vez será 6, pero no descarto ponerlo de 8 o de 10 y a lo mejor tal vez como solución un día como 9, pero creo que ha jugado muchas veces de 9 sin ser un 9 puro específico por su capacidad para aguantar la pelota de espaldas, para cabecear, para puntear, para crear segundas jugadas, pero en su época buena creo que se sentía más cómodo cuando arrancaba desde un poco más atrás y veía la portería más de cara", explicó con respecto al andaluz Carlos Pouso.