Semana de rumores en el entorno del Pontevedra CF por las negociaciones que está llevando a cabo la dirección deportiva del club con varios técnicos para que tomen las riendas del primer equipo y la respuesta de la plantilla es centrarse en el trabajo diario y en la preparación del partido del próximo domingo contra el Melilla (Pasarón, 12.00 horas). La cita, muy importante para el conjunto granate después de haber encadenado tres derrotas consecutivas como local, es lo suficientemente trascendente como para que los dirigentes estén llevando las conversaciones con los entrenadores con la mayor discreción posible para evitar que los futbolistas se desconcentren.

"Son profesionales y saben que el domingo tienen que competir y ganar", apuntó ayer Jesús Ramos tras la sesión celebrada en Cerponzóns. El club sigue en negociaciones con varios entrenadores, entre los que destaca Carlos Pouso. Las diferencias económicas y también la exigencia del vasco de contar con un segundo de su confianza parecían distancias insalvables, pero en las últimas horas ambas partes han acercado posturas y el acuerdo podría ser inminente, pudiendo incluso llegar a sentarse en el banquillo este domingo. Pero mientras no se cierre el acuerdo, tampoco se descarta la continuidad de Ramos en el cargo si se dan los resultados y las sensaciones son positivas en cuanto a juego. Él, como hombre de la casa, se limita a decir con respecto a su futuro que está "a disposición del club, a trabajar, que es lo que me toca".

Y lo está haciendo a conciencia, pues el entrenador está pidiendo mucha intensidad en las sesiones, exigiendo mucho a los futbolistas y corrigiéndolos constantemente. La victoria del pasado sábado ante el Celta B en Vigo, con remontada en los últimos minutos incluida, ha supuesto una importante inyección de moral en el vestuario granate, que se ha blindado ante los rumores sobre posibles candidatos al banquillo. "La plantilla está animada, cree y el domingo hay que hacer creer otra vez a la gente en nuestro campo", afirmó de manera contundente Jesús Ramos.

Bajas importantes

Cuatro futbolistas trabajaron al margen en el regreso del Pontevedra a los entrenamientos tras la jornada de descanso del martes. El cuerpo técnico es optimista con Adighibe y Pol Bueso, ambos con una sobrecarga. Tal y como señaló Jesús Ramos, de su evolución en los próximos días y de si pueden completar alguna sesión con el grupo dependerá si pueden o no participar en el encuentro del domingo contra el Melilla.

Sin embargo, con Nacho López y Berrocal son más negativos. El entrenador comentó que las pruebas a las que se han sometido todavía no son concluyentes, pero parece ser que no hay rotura en ninguno de los dos casos. Aún así, y especialmente en el caso del centrocampista andaluz, las molestias persisten y no han podido trabajar con el grupo, por lo que están prácticamente descartados para el próximo partido.

La parte positiva es la reincorporación de Campillo al trabajo con sus compañeros después de casi un mes al margen por una rotura fibrilar en el bíceps femoral. El central ya tiene el alta y ayer completó por primera vez la sesión con el grupo, con lo que es muy posible que regrese a la convocatoria este domingo.

Y es que la defensa es la línea más castigada por los problemas físicos esta semana. De confirmarse las bajas de Nacho López y Pol Bueso, Jesús Ramos tendría que reestructurar considerablemente su once titular, con el propio Campillo de lateral derecho o el canterano Santi Figueroa, autor del gol del empate en Vigo el pasado sábado, y con Jaouad Erraji de central zurdo en lugar de Pol. La principal duda estaría, entonces, en el lateral izquierdo, en el que podría volver a situarse Álex González, aunque no es su posición natural, o podría tener una nueva oportunidad el joven Naveira, que no ha contado con muchos minutos en lo que va de liga.

En cuanto al centro del campo, todo apunta a que Ramos repetirá la pareja Álex Fernández-Sana y, ante la posible baja de Adighibe, su recambio natural será Javi Pazos.