03 de octubre de 2019
03.10.2019

Contra los filiales, más juventud

El Pontevedra encara cinco partidos seguidos contra filiales. Dos de las tres victorias que han logrado los granates este año han sido contra equipos "B". Luismi apostará por los más jóvenes para suplir las bajas

03.10.2019 | 01:39
Santi Figueroa (centro) realizando ejercicios físicos junto a sus compañeros en un entrenamiento en Pasarón. // Gustavo Santos

El Pontevedra inició el pasado domingo en Oviedo su particular "Tour de los filiales", y es que el cuadro granate tendrá que afrontar cinco partidos seguidos contra equipos "B". Por ahora, el bagaje del conjunto granate contra este tipo de rivales es totalmente positivo: dos victorias en dos encuentros disputados (2-1 contra el Sporting de Gijón B y 0-1 contra el Oviedo B). "Ojalá que dure", bromeó el técnico sobre esta racha. Y es que ahora toca afrontar los compromisos contra el Atlético de Madrid B (domingo, 17.00 horas en Pasarón), contra el Real Madrid Castilla (en el Alfredo Di Stéfano), contra el Getafe B (en Pasarón) y contra el Celta B (en Barreiro). Faltaría solo el partido contra Las Palmas Atlético, que en la primera vuelta será a domicilio el 8 de diciembre.

El técnico, que comenta que "el calendario ha sido caprichoso en ese sentido", cree que los filiales son imprevisibles, porque "como tengan el día te la pueden liar, porque son equipos que, desde mi punto de vista, juegan sin presión, al final su objetivo es intentar formar jugadores para el primer equipo, así que no tienen la obligación de estar arriba, pero sí de competir". Precisamente Luismi considera que "eso los hace mucho más peligrosos. Es calidad y talento acompañado de trabajo y como tengan el día son difíciles de ganar. Por contra, pagan la novatada o la juventud y si las cosas no van bien les puede pasar factura. Les falta esa experiencia que te dan los años en la categoría".

El filial rojiblanco parece, a priori, el más complicado de los cuatro que tiene por delante el Pontevedra, pero Luismi es contundente al señalar que "un equipo como el nuestro, que tiene más experiencia, lo tiene que demostrar en el campo. Las edades y las etapas están para algo, es un proceso, y muchos de nuestros futbolistas han pasado ese proceso, están en otra etapa y se tiene que ver, en momentos puntuales del partido se tiene que ver qué equipo sabe dominar y tener el control".

El Atlético de Madrid B "ha cambiado bastante" con respecto a la temporada pasada, "pero está en play off, eso demuestra el potencial que tiene. Los filiales se van reinventando cada temporada, subiendo camadas de futbolistas de juveniles y siempre compiten y dificultarte mucho los partidos". En este sentido, Luismi aprecia que "son mucho más competitivos que antes, que con balón jugaban bien al fútbol, pero sin balón les costaba, y yo creo que ha cambiado esa tendencia y ahora sin balón también aprietan".

El técnico tendrá que reestructurar su equipo titular ante las bajas seguras de Campillo, por lesión, y Berrocal y Nacho López, por sanción. "Para eso tenemos a dos jugadores por posición, para que los compañeros puedan aprovechar las oportunidades que surjan y sin bajar el nivel del equipo", apuntó Luismi, que contará con los más jóvenes: "Si los tenemos también es para que en momentos puntuales puedan participar e ir creciendo y evolucionando en su formación, porque es entrar en la dinámica del primer equipo, coger el ritmo de Segunda B, que no tiene nada que ver con jugar en Tercera o en juveniles... Todo tiene un proceso".

El entrenador del Pontevedra no considera que le resulte más fñacil alinear a jóvenes contra filiales. "Muchas veces he puesto a chicos jóvenes contra equipos fuertes, como Santi y Jaouad contra el Ibiza. Más que en el DNI me fijo en el rendimiento, intento tirar de la gente joven siempre y cuando lo merezcan y hagan méritos para ello", afirmó.

Punto de inflexión

El técnico vigués se mostró muy contento por la victoria en Oviedo, algo que ha dado "tranquilidad" al equipo y que espera que sea un punto de inflexión. "El vestuario fue una explosión de alegría, por el esfuerzo, porque se lo merecían... Veníamos de dos partidos con dos derrotas, pero las sensaciones no eran malas. Puedes perder de muchas maneras, pero cuando trabajas, cuando te esfuerzas, cuando haces muchas cosas para intentar por lo menos puntuar y no sale, da mucha más rabia", explicó. Además, añadió que "acabar con nueve jugadores contra un muy buen equipo y en El Requexón, donde ha perdido muy pocos puntos, tiene mucho más mérito".

Tras las dos derrotas seguidas, Luismi asegura que en el vestuario no había dudas: "Si el equipo no estuviese mentalmente preparado y con confianza, quedándose con diez no habría sacado el partido adelante; contra el rival que era, jugando fuera de casa, sabiendo las dificultades que tenemos para puntuar a domicilio... Si el equipo no estuviese bien, era imposible, así que se demuestra que estaba fuerte".

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