17 de mayo de 2019
17.05.2019
fútbol sala - División de Honor Femenina

Antía gana su partido más duro

La futbolista del Poio volvió a jugar el domingo tras más de seis meses lesionada

17.05.2019 | 02:34
Antía Pérez antes del entrenamiento del Poio Pescamar de ayer. // Gustavo Santos

Más de 200 días después de romperse el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda, Antía Pérez volvió a jugar con el Poio Pescamar. Fue apenas un minuto contra el Futsi Atlético Navalcarnero, pero fue suficiente para que la ourensana se volviera a sentir futbolista. Reconoce que su regreso "fue un plus, marcó un antes y un después para mí", pues ahora afronta con un extra de motivación la recta final de la temporada.

El 18 de octubre del año pasado Antía Pérez ganaba la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud con la selección española, pero lo que debió ser un día de celebración y felicidad se volvió agridulce al caer lesionada de larga duración en ese partido por el tercer y cuarto puesto contra Bolivia. Una rotura de ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda la ha mantenido más de seis meses alejada de las pistas, pero el suplicio ya acabó para la ourensana, que el pasado domingo, 205 días después, se volvió a sentir futbolista al contar con un minuto de juego en el partido entre el Poio Pescamar y el Futsi Atlético Navalcarnero.

"Iba con las expectativas de que no iba a jugar y al final salí un minuto", recuerda Antía, que admite que "estaba nerviosísima; cuando me cambiaron otra vez lloré muchísimo". La jugadora rojilla señala que "no me dio tiempo a sentirme cómoda jugando, pero estuve bien, hicimos un gol con juego de cinco. Fue como un plus, marcó un antes y un después para mí".

La ourensana ha sido un ejemplo de actitud positiva y afán de superación, pues en los más de seis meses que no ha podido jugar ha tenido una mentalidad positiva y ha estado al lado de sus compañeras. "Obviamente, todavía no estoy a su nivel, han sido muchos meses sin jugar, así que vamos poco a poco. Esta semana ya estoy haciendo todas las sesiones completas y me siento muy cómoda. Dani (Díaz) me da mucha confianza, me apoya y me anima para que esté lista ya. Sentirte apoyada por tu entrenador es un plus", admite la jugadora, que reconoce que haber tenido minutos en un partido tan complicado como el del pasado domingo "demuestra que Dani de verdad confía en mí y que quiere poder contar conmigo ya, y eso a mí me motiva mucho".

Su vuelta no fue completamente feliz, pues el Poio cayó por un ajustado 4-5. "Aún así, creo que dimos un golpe sobre la mesa. Fue un resultado injusto, porque nos pitaron un penalti que aparentemente no era. Competimos muy bien, aunque tuvimos errores, pero este es el camino que tenemos que seguir para intentar llegar a la final de Copa y pelear por ganarla", apunta.

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