En un campo que parecía maldito en las últimas temporadas y ante un entrenador especial por su vinculación con el club granate como Luisito, el Pontevedra se volvió a meter de lleno en la pelea por el play off. Los tres puntos de Abegondo llegan para los de Luismi en el tramo decisivo, cuando quedan siete "finales" para que el equipo de O Burgo pueda soñar con entrar en el grupo de elegidos que pelearán por ascender a la división de plata.

Por la trayectoria del Fabril, colista, sobre el papel parecía un partido "fácil" pero no fue así y el propio Luismi supo ver el peligro de que sus jugadores se relajasen y apostó por prepararlo con entrenamiento a puerta cerrada. Acertó, el equipo de Luisito vendió muy cara su derrota e incluso por momentos puso entre las cuerdas a un Pontevedra que le tocó sufrir en el tramo final y solo las intervenciones de Edu evitaron que se les escapasen los tres puntos.

En Abegondo los granates tiraron de oficio. No hicieron un partido brillante, pero a estas alturas de campeonato, lo que cuenta es sumar de tres en tres. Lo reconocía el propio Luismi tras el encuentro, "no se puede fallar, de los equipos que están arriba muy pocos van a fallar". El calendario no miente y el Pontevedra le queda un tramo duro, con dos enfrentamientos con equipos en plena lucha por mantenerse en la categoría -Unión Adarve y Las Palmas B- y tres duelos con rivales directos por el play off, Ante el Atlético de Madrid B, el Real Madrid Castilla y el San Sebastián de los Reyes, que visitará la próxima semana Pasarón. Del duelo ante el Fabril el equipo ya tomó nota: a estas alturas de campeonato nadie va a reglar nada.

Balón parado, decisivo

Luismi lleva incidiendo toda la temporada en la importancia de estrategia. En una categoría tan igualada, aprovechar las jugadas a balón parado pueden ser clave y el Fabril puede dar cuenta de ello.

Los blanquiazules ya habían sido sorprendidos en la primera vuelta. El filial del Deportivo en su partido en Pasarón, ya vio como dos goles de Romay y Javi Pazos conseguían empatar un encuentro que a la hora de juego parecía tener controlado con un 2-0. El resultado final fue reparto de puntos.

El pasado sábado en Abegondo, de nuevo el Pontevedra sacaba provecho de una jugada a balón parado ante el Fabril. La falta lateral botada por Borja Domínguez fue mal despejada por la defensa del Fabril y en el rechace el más listo de la clase fue David Castro para anotar el único tanto del partido.

Sin embargo, al equipo no le bastará con este tipo de goles para luchar por el play off. Para desatascar este tipo de encuentros, se espera que tanto Javi Pazos como Arruabarrena acaben con su sequía goleadora.

sin dominio en el centro

El partido de Abegondo contó con diferentes dinámicas, con los dos equipos intercambiando golpes bien por errores en los pases y otras por creación de espacios. Con Borja y Kevin en el doble pivote y otros dos peloteros por delante como Romay y Pedro Vázquez, lo cierto es que el Pontevedra no pudo crear superioridad en el medio del campo.

El resultado fue que en diferentes fases del partido, los granates tuvieron problemas para sacar el balón jugado. La alternativa fue los saques en largo rifando muchos balones en el campo del Fabril, donde los locales tenían ventaja.

Especuló con el marcador

En el tramo final del encuentro y con un 0-1 en el marcador, al Pontevedra le tocó sufrir. Cedió metros y acabó especulando con el marcador. Tan solo el acierto de Edu y el trabajo defensivo que tuvo que hacer todo el equipo aguantó un resulto con el que no había margen para el error.

Con Javi Pazos solo en la delantera peleando muy solo los balones, el equipo tuvo que bregar ante un Fabril al que solo le valía ganar, asumiendo un riesgo muy alto.