Una experiencia inolvidable. Las cinco jugadoras del Poio Pescamar con pasado (y presente) en la selección española coinciden al señalar que jugar con el equipo nacional ha sido enriquecedor no solo en el aspecto deportivo, sino también en el personal.

El éxito más reciente del equipo nacional tiene a Silvia Aguete como gran protagonista. La portera rojilla levantó, junto a sus compañeras, la primera Eurocopa de fútbol sala femenino de la historia y firmando, a nivel individual, una buena actuación. Ahora, "ya de vuelta a la normalidad", recuerda que su primera convocatoria fue "hace cinco o seis años, para una concentración en las Azores" y afirma que esa primera experiencia internacional "no se olvida".

"Recuerdo la primera vez que me llamaron para una convocatoria, que me pilló totalmente por sorpresa, no me lo esperaba para nada, era muy joven y no me lo creía. Para cualquier deportista, ir a la selección nacional es lo máximo", apunta Iria Saeta, que participó en los Mundiales de Costa Rica y Guatemala. "Lo recuerdo como una época muy bonita", comenta la ala-pívot ourensana, que destaca que es una gran experiencia "ya no solo porque juegas con las mejores de España, sino también porque conoces muchos países y muchas culturas diferentes".

También le pilló por sorpresa a Carol Agulla, que "no pensaba que iba a suceder nunca. Me lo comunicó el presidente, Juanjo, y no me lo podía creer. Estar allí es increíble, es vivir el fútbol de una forma muy profesional".

La joven canterana del Poio ha estado en las convocatorias de la selección sub 17, sub 18 y actualmente de la sub 19, al igual que su compañera Antía Pérez. Ambas lograron el pasado mes de octubre la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

La competición fue un tanto agridulce para Antía, que se lesionó en el ligamento cruzado y continúa con su recuperación. De hecho, el próximo 8 de marzo tiene previsto empezar a correr, cumpliendo los plazos más rápido de lo esperado. "Cuando pienso en el bronce, que es casi todos los días (se ríe), siempre nos queda la espinita clavada porque teníamos equipo para hacer más", comenta la futbolista ourensana, que también asegura que "es un lujo que te llamen" y no esconde su ilusión por llegar a la selección absoluta.

Antes que todas ellas, Cecilia Puga disputó los Mundiales de España y Costa Rica con la selección, en las temporadas 13-14 y 14-15. La pívot recuerda que "quedamos subcampeonas en España, después de perder contra Brasil en la final por 2-1, y en Costa Rica fuimos terceras". Además, apunta que aquellas experiencias fueron muy positivas, "sobre todo en aquel momento, que era el único campeonato que había".

Silvia Aguete ha cerrado el círculo ganando el primer Europeo femenino de fútbol sala de la historia, pero también destaca, por encima de todo, la experiencia personal, porque "compartes mucho tiempo con gente de otras partes de España. Cuando dejes de jugar, eso es lo que te llevas".

La portera está siendo una pieza fija de la selección absoluta, pero afirma que "no puedes dar por hecho que seguirás, porque van las jugadoras que están en las mejores condiciones, así que no te puedes relajar".