22 de octubre de 2018
22.10.2018

El Pontevedra impone su ley

Pedro Vázquez fue el autor del único tanto del encuentro, que fue dominado por los granates pese a acabar con uno menos - Edu suma cuatro partidos sin encajar - La derrota le costó el puesto al técnico burgalés

22.10.2018 | 01:34
El jugador granate Romay controla el balón ante un contrario. // Área 11

A la octava fue la vencida: el Pontevedra consiguió por fin los tres puntos en El Plantío, un escenario que había visitado siete veces con anterioridad y del que jamás logró llevarse el preciado botín. Lo hizo ante un Burgos lastrado por la presión de los suyos y al que el tanto de Pedro Vázquez al filo de la media hora puso todavía más contra las cuerdas. Además, la victoria granate provocó la destitución tras el partido del técnico blanquinegro José Manuel Mateo. Por su parte, los pupilos de Luismi suman cuatro jornadas seguidas sin conocer la derrota y las mismas sin encajar un solo gol.

Y es que al choque llegaba el cuadro lerezano cargado de optimismo tras los últimos resultados ante conjuntos de la categoría con mucho empaque. Únicamente sumaba dos puntos más (10) que su rival, pero con sensaciones totalmente antagónicas. Y es que a pesar que la entidad burgalesa había conseguido ganar en su última aparición, el aire que se respiraba en torno al equipo y la figura del entrenador era de todo, menos halagüeño.

El Pontevedra supo jugar sus cartas ante un endeble adversario al que el ambiente enrarecido le pudo por momentos. El Burgos no supo tomarle el pulso al partido en sus primeros compases, algo que supieron aprovechar los granates para lograr dominar en el centro del campo e ir, poco a poco, haciéndose amo y señor del encuentro. No obstante, fueron los de casa quienes gozaron de la primera oportunidad, con una internada de Annor que finalmente terminó en las manos de Edu, que acabaría teniendo una tarde apacible.

Los 20 primeros minutos destacaron por ser tácticos, tratando ambos contendientes de ejercer el control del choque. Pero a medida que pasaban los minutos era el Pontevedra quien imponía su superioridad y así, en el minuto 26, un error monumental entre los dos centrales blanquinegros terminó aprovechándolo Pedro Vázquez para poner el marcador en franquicia para los gallegos, un 0-1 que harían valer durante el resto del envite para desesperación burgalesa.

El tanto dio mucha tranquilidad a los de Luismi que a su vez, generó la incertidumbre en un Burgos al que su afición no dudó en señalar por un juego que no responde a las exigencias de un club destinado a pelear por estar en los puestos de arriba a final de temporada. En el tramo final el equipo lerezano siguió a lo suyo, con una defensa que en ningún momento se vio superada por la línea atacante local y que gobernó con autoridad con la ventaja en el tanteador.

No varió mucho el guión tras el preceptivo cambio de campos: el Pontevedra salió al rectángulo de juego evitando cualquier tipo de reacción del Burgos y tratando de ampliar la diferencia con dos buenas internadas por la banda de David Castro que cerca estuvieron de traducirse en el segundo tanto granate. Haciendo gala de su poderío defensivo, los de Luismi siguieron la estela de partidos anteriores y terminaron nuevamente con la portería a cero.

Mientras el cuadro de José Manuel Mateo, que agotaba sus últimos cartuchos en el cargo, se desesperaba sin encontrar un claro patrón de juego, el cronómetro jugaba a favor de los visitantes, cómodos y administrando la renta. Un disparo de Madrazo que se marchó fuera en el minuto 57 y dos minutos más tarde un tiro cruzado de Cervero fueron las acciones de peligro más destacadas de los blanquinegros, impotentes.

En el tramo final sería expulsado al ver la segunda amarilla David Castro, que previamente había sido sancionado, de forma rigurosa en una acción a balón parado, al entender que el Pontevedra estaba perdiendo el tiempo. Con un jugador menos, el Burgos pudo igualar la contienda pero se topó nuevamente con Churre, clave para frenar el arreón local.

Con Nacho Lorenzo atacando por la banda se produjo un momento de confusión en la que el entrenador local le quitó el balón tras indicar el árbitro fuera de banda. El banquillo granate protestó y se montó una tangana a un minuto del final que terminó también con otra cartulina, también la segunda, para Adrián León, que estaba en el banquillo tras ser sustituido.

Al final, aguantó con uno menos el Pontevedra para sumar tres valiosísimos puntos en un Plantío que volvió a pedir la marcha de José Manuel Mateo y que vio concedido su deseo una vez concluido el duelo.

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