19 de diciembre de 2017
19.12.2017

Unas formas que combustionan todo

Luisito insultó a la afición y atacó a la prensa para defender a la presidenta - Criticó a los periodistas por no ser socios - No se habló del mal partido del equipo - Pidió perdón a los hinchas en la televisión

19.12.2017 | 03:28
Luisito, sentado en la grada el pasado domingo para cumplir su partido de sanción . // Gustavo Santos

Nueve partidos sin ganar, tres sin marcar y el equipo sumido en la lucha por no bajar y acabando el año en puesto de play out por la permanencia. A ese triste panorama es al que trataba de hacerse a la idea el aficionado que salía de Pasarón disgustado. Sin embargo, lo que nadie esperaba es que la situación del equipo quedase relegada a un segundo plano tras la comparecencia de su entrenador.

Luisito no se cortó. Sumido en un estado de excitación hasta ahora nunca visto, disparó con bala. Y sus dos objetivos fueron claros: la afición y la prensa. A la primera jamás la había menospreciado de esa forma ("desgraciados", "hay que tener unas pelotas muy grandes"). Mientras, el segundo colectivo ya ha sido blanco más habitual de sus críticas. Tanto esta temporada, cuando las cosas han venido mal dadas y abogó por la "Ley del Silencio", como en las anteriores, en las que la tranquilidad imperaba.

Para el técnico, el entorno mediático casi siempre ha añadido presión y elevado las exigencias esta y las anteriores campañas, pese a articular sus informaciones sobre base de hechos fundamentados o datos objetivos.

gritos contra la directiva

El preparador vivió el partido desde la grada de Tribuna y quizá sentado en la butaca pudo ser más consciente de los gritos contra la directiva y la presidenta que a lo largo del partido surgieron de un sector del Fondo Norte. Fue una crítica que se repitió durante el encuentro, pero similar a las que en buenos momentos deportivos se escuchaban por parte de ese mismo sector, que siempre ha cargado contra la figura de la presidenta. Este año también han surgido críticas en otros puntos de la grada contra jugadores, equipo, entrenador o hasta prensa. Una afición que, por otro lado, paga su entrada o abono y tiene derecho a manifestarse, siempre dentro del respeto.

defensa de murillo

Más allá de opinar si él es o no la persona indicada o si la rueda de prensa previa a un encuentro era el momento para expresarlo, pocos peros se le pueden poner al hecho de que el técnico defendiese a la presidenta, Lupe Murillo. La máxima mandataria compró a través de la empresa que dirige, Conservas Pescamar, un paquete importante de acciones para salvar a un club que se encontraba herido en causa de disolución. Tres ejercicios completos después, la deuda es 500.000 euros menor y ya apunta a ser inferior al millón de euros.En el plano deportivo, el club acumula un ascenso, una salvación más que holgada y un play off de ascenso a Segunda. Méritos irrefutables.

formas incomprensibles

Sin embargo, en vez de practicar un discurso conciliador, con el que pudo haber criticado el hecho en sí sin dinamitar la rueda de prensa y combustionar todo lo que rodea al Pontevedra, Luisito ofreció unas malas formas acompañadas de insultos que le hicieron perder toda la razón. Él mismo reconoció que estaba siendo "un maleducado", pero no se cortó.

perdón en diferido

Posteriormente, ya más calmado y al calor de la televisión autonómica, el técnico pidió perdón por haber insultado a unos aficionados que "siempre" le han apoyado, como él mismo aseguró. Sin embargo, esas disculpas no se han hecho públicas a través del club y los medios locales. Tampoco las permitió la presidenta, que tras el final del discurso, dio por concluida la rueda de prensa pese a no estar dentro de sus competencias.

los periodistas socios

Más allá de su ataque directo al grupo de aficionados que cantó contra la directiva, el técnico enlazó su discurso para a acusar a los periodistas de que "no arriman el hombro". "Ahora no disfrutamos y criticamos. Luego ya lloraréis cuando haya que volver a ir a Bertamiráns", pronunció. Asimismo, acusó a los allí presentes de no ser socios del club, como él. Obvió que la labor de un profesional de la información no es animar, sino informar tendiendo lo máximo posble a la objetividad.

daño al club

Evidentemente, ningún club puede celebrar ser noticia por unas declaraciones agresivas de su entrenador en una rueda de prensa en casa. De este modo, el único perjudicado de la situación es el propio Pontevedra, que si ya no tenía suficiente con su complicada situación deportiva, suma una preocupación más tras los insultos de Luisito a un sector de la afición y las críticas gratuitas a la prensa. Finalmente, tampoco se habló de un mal partido del Pontevedra.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook