A lo largo de los días que ha pasado Óscar Guimeráns en la clínica navarra se fueron sucediendo los mensajes de ánimo y apoyo. Uno resultó especialmente significativo. Javi Gracia, quien fue su entrenador en el Pontevedra y que ahora dirige al Osasuna de Primera División, se presentó en el hospital para mostrar su aprecio al futbolista. También fue Juan Solla, el preparador físico que tuvo en su etapa granate y que también ahora trabaja para el conjunto pamplonica. Ambos le entregaron una camiseta firmada por todos los jugadores del equipo

Por otro lado, Óscar deja clara que su pasión por el fútbol se mantiene intacta. Ni siquiera un revés como el que ha afrontado el hicieron tirar la toalla. De hecho, antes de esta última intervención seguía entrenándose por su cuenta. "Me llamaron de un equipo de Preferente, pero les dije que no iba a poder", dice. Su futuro seguirá vinculado al fútbol, tanto por la tienda de deportes que tiene en Pontevedra como por sus planes de jugar o sacarse el título nacional de entrenador: "Tengo que pensármelo estos días".