Os Remedios fue el escenario en la tarde de ayer de un competido derbi irmandiño, el que cruzó al Ourense Envialia con un Poio Pescamar que no quería dejarse ni un punto, para continuar en lo alto de la clasificación. Y así fue, las de Mondoruza dieron la cara pero cayeron en una segunda parte que se inclinó para las pontevedresas.

En la primera mitad salió a la palestra la ambición de dos escuadras que se conocen más que bien, por lo que la presión se alternó en tres cuartos de cancha buscando obstaculizar la salida de balón rival, pero ninguna lograba ocasionar un peligro real de gol. Solo Marta Peñalver puso en alerta la portería de Uxía, aunque sin éxito.

De hecho, Uxía fue gran protagonista al evitar el que hubiera sido el 0-1 antes del descanso, un robo de Rocío que finalizaba Luci. Por las ourensanas lo intentó Vero en una contra, pero al descanso sin goles.

Algo que cambió tras el paso por vestuarios porque una ex jugadora de las locales apareció en escena: Laura Uña. En estrategia de córner, de volea a la escuadra, Laura Uña adelantaba a las suyas en los primeros compases. Tras ella, cinco minutos más tarde, era Marta Peñalver la que aprovechaba un pase de Dani Sousa para anotar el 0 a 2. Sara Moreno intentó recortar distancia, pero a su paso salió Martita. Entonces Mondoruza optó por el juego de cinco en busca de remontada. Pero no pasó. De nuevo Laura Uña hacía daño con la que sería la sentencia, a pesar de los intentos de las anfitrionas de conseguir, al menos, el gol de honor.