El Club Deportivo Arenteiro mantuvo ayer la asamblea ordinaria anual con sus socios, lo hizo en el Auditorio Municipal- Manuel María de O Carballiño a última hora de la tarde, con tres puntos en el orden del día, el balance deportivo, social y económico de la temporada 2021-20221 y la aprobación del resultado contable, el avance del proyecto deportivo, social y económico de cara a esta próxima temporada, 2022-2023, y también la puesta en conocimiento del estado de la obra de acondicionamiento del terreno de juego, de Espiñedo.

Comenzando por el final, en Espiñedo tras mucha espera ya están en marchas las obras para, según expone el presidente del club, Argimiro Marnotes, “tener un campo de hierba natural, de última generación, que atraiga a los mejores jugadores porque es, sin duda, un aliciente”. Así pues, la expectativa es que el nuevo firme, con su drenaje y riego esté en perfectas condiciones para el inicio de temporada en septiembre, pero para la pretemporada se tienen en cuenta otras opciones, “podría jugarse algún partido en A Regueiriña, pero no todos tienen porqué ser en nuestro terreno, a alguno nos tocará ir de visitantes, además estamos pendientes del desarrollo de la Copa Federación, que si nos clasificamos nos daría acceso a la Copa del Rey, a ver cuál es el formato, eso también serviría para partido de pretemporada, a ver como van dándose los calendarios”, dice Marnotes.

Además, de cara a la próxima temporada, el Arenteiro también informó de la composición del equipo, no son pocas las caras nuevas que habrá sobre el césped de Espiñedo, el primero en anunciarse fue Antón Escobar Tapias, el delantero procedente del Bergantiños. Tras él el club dio la bienvenida al centrocampista Romay, procedente del Pontevedra CF y después, desde la Gimnástica Segoviana, recibierona Álex Conde, también un nuevo centrocampista para los verdes. Pero hubo más fichajes, desde el Salamanca llega a las filas de Fran Justo Luis Gonzaga Delege, ‘Manín’, de nuevo para reforzar el ataque; y el último en llegar, por el momento, ha sido Mario García. Defensa canterano del Val Miñor que jugó en el Celta Juvenil y continuó su trayectoria en el CD Choco.

Para hablar de todos ellos hubo tiempo ayer en la asamblea en la que tampoco faltaron los informes económicos y las respuestas a las intervenciones de los socios. Todo en un club que comenzó sin prisa pero ha cogido ritmo de cara a su segunda temporada en Segunda Federación.