El Club Ourense Baloncesto ha regresado a la LEB Oro, la categoría de la que descendió hace tan solo un año, en concreto 368 días, y al igual que en aquel partido en el Pazo los ourensanos tuvieron que esperar al último cuarto para sentenciar un encuentro muy sufrido con una final de infarto. Lo cierto es que el trabajo bien hecho previamente dio sus frutos porque el resultado era favorable a los visitantes, 81-84, pero al haber conseguido en la ida una ventaja de 8 puntos los ourensanos cumplieron su objetivo. 

El partido se decidió en los últimos minutos del último cuarto. | // FERNANDO CASANOVA

Avisaba el técnico local, Guillermo Arenas, que no valía pensar en el partido de ida, que saltarían a la cancha creyendo que era un único partido en el que se lo jugaban todo, y la misma técnica emplearon los visitantes. Así el primer cuarto estuvo muy igualado. A pesar de las rentas en los primeros minutos del cuarto, los locales no fueron capaces de contener el acierto ofensivo navarro, por cada canasta recibían respuesta y en medio del vendaval ambos equipos sellaron un 29-29.

El segundo cuarto parecía apuntar el mismo derrotero pero los de Jordi Juste presumieron de porcentaje de acierto en el tiro de tres y lapidaron la ventaja de los ourensanos, (37-31) que de pronto se convertía en un (37-50) que obligaba a pedir tiempo muerto al técnico asturiano. Fue entonces cuando apareció la figura de Carter para romper la mala racha, pero no fue suficiente para evitar las malas noticias. Al descanso un 43-54 que les auguraba un año más en LEB Plata. 

Pero la pausa fue el punto de inflexión para que reaccionase el COB, llegó a perder de 14, (46-60), pero no se amilanaron, aún viendo que el Basket Navarra seguía mejorando su porcentaje de acierto en triples, Djukanovic y Aboubacar mantuvieron la ilusión, 63-71.

El envite prometía emoción hasta el final y no decepcionó. El conjunto navarro siguió mandando en todo momento en el marcador, llegó a sacar una renta de más 12 y el COB se puso serio y usó su mejor arma, el trabajo en equipo.  Gregg Gantt, Darius Carter, Van Wijk, y Javi Marín empujaron el resultado hasta un (78-82) que ya garantizaba el regreso. Navarra tuvo dos triples, tembló el Pazo, pero fallaron, no así Djukanovic, 81-84. De vuelta a casa.