El Arenteiro ponía su esperanza de la permanencia matemática en la visita de ayer al Adarve, sin embargo, esperanza sí, pero confianza la justa. Ya avisaba el míster de que el partido sería “complicado y durísimo” y así fue, los carballiñeses cayeron 2-1 en el Vicente del Bosque.

El cuadro madrileño comenzó con todo sobre el césped buscando recuperar el liderato de la categoría, así en el minuto 5 aparecía el primer gol. Montejo se aproximaba a la portería de Diego García y al salir éste a impedir el lanzamiento el colegiado pitó penalti. Mayorga aprovechó la ocasión para convertir la pena máxima en el 1-0. Exactamente medio minuto tardó en llegar el segundo, con los verdes más descolocados mentalmente que sobre el césped Tellechea recogió un balón suelto para atravesar la red gallega y poner un jarro de agua fría sobre los sueños de play-off de los visitantes.

Sobraba minutos para hacer la remontada. Un nuevo aviso del Adarve, un chute de Tellechea, sirvió para que Raúl Blanco disparase en busca de revancha pero sin éxito. Hasta que al filo del descanso llegó la jugada que cambió el partido, el colegiado pitó penalti a favor de los ourensanos por mano dentro del área, una situación que no sentó bien a los locales y que en la disputa de la protesta provocó la expulsión de Pol Bueso.

Con uno menos tiró la pena Renan Zanelli con su habitual paradinha convirtiéndola en el 2-1 que, aún con una segunda parte por disputar, sería el resultado final.