En el Ourense Envialia han recibido una de cal y otra de arena. El equipo que dirige Gonzalo Morenín, y que este mismo fin de semana lograba clasificarse para la final de la Copa de la Reina, ha dado la bienvenida a una nueva-vieja jugadora, pero también ha tenido que despedirse de otra de las componentes del conjunto, las ourensanas recuperan a Vera Rivero y le dicen adiós a Nerea Lorenzo. 

“Desde el día en que nos dejó por motivos académicos estábamos deseando dar esta pedazo de noticia, y es que Vera vuelve a la que fue y siempre será su casa”, han dicho desde el club con el regreso de la jugadora, que llega para reforzar la zona ofensiva, y a quien describen como “rebosante de entrega, de calidad, compañerismo, buen rollo, trabajo, profesionalidad, compromiso, alegría y un largo etcétera indescriptible”.

“Para nosotros es un lujo y una alegría enorme que vuelva a nuestro lado, no tiene límites y el club gana una jugadora y una persona totalmente identificada con nuestros valores y de las que a cualquier equipo les gustaría tener”, celebra la directiva. 

Por contra, en el lado negativo de la balanza está una baja inesperada, la de Nerea Lorenzo, la ourensana había subido este año al equipo de Primera División desde el filial en el que llevaba militando la mitad de su vida. Sin embargo, tras diez temporadas ha decidido separar su camino del club: “Siempre es triste cuando alguien se va, pero entendemos que cada persona tiene que buscar su camino, le deseamos lo mejor”, traslada su ya excasa.