“Victoria con sabor agridulce”, así describía Manolo Codeso, entrenador del Cidade das Burgas, lo sucedido en el partido disputado este fin de semana entre el equipo ourensano y el Bembrive donde terminó actuando la Policía Nacional. 

El encuentro disputado el domingo en el pabellón Vicente Álvarez se saldó con el triunfo del conjunto ourensano pero también con el paso por los Juzgados; Ana Lastra, la portera del conjunto verdiblanco, denunció al entrenador del conjunto vigués, Roberto Carlos García, “Pitu”, por una supuesta agresión en la que le retorció la mano teniendo que acudir al centro médico a causa del dolor. Sin embargo, el acta arbitral del encuentro alude a que fue la guardameta la que intentó propinar puñetazos al entrenador local.

Ahora el juez único de competición de la Real Federación Española de Fútbol da la razón al Mosteiro Bembrive.  La competición ratifica el acta arbitral indicando que fue la portera la que intentó agredir al denunciado aludiendo, además, a que las alegaciones por parte del conjunto ourensano “fueron para desvirtuar la presunción de veracidad y certeza a las declaraciones de los árbitros”.  Destacando también que una vez consultado, varias veces, todo el material videográfico que fue aportado “no se permite contradecir la versión de los hechos testimoniada por los colegiados”.

Así las cosas, la portera del Cidade de As Burgas, Ana Lastra, ha sido sancionada con dos partidos sin poder ponerse bajo los palos.