El Ourense CF vivió ayer su tercer duelo de temporada y lo hizo ante el Polvorín para el que el partido se trataba de su primer encuentro en la Liga.

Comenzaron un ambos conjuntos con mucho respeto tratando de jugar el balón desde sus respectivas líneas defensivas durante los primeros minutos hasta que se pasó al juego en el medio campo y fue Nacho Fariña quien puso el peligro por medio de un tiro desde fuera del área. A su llegada se sumó un Amín que un minuto más tarde hacía temblar a los lucenses quedándose en un mano a mano ante la portería visitante, sin embargo no le tembló el pulso a Brais Crende que resolvió con autoridad mandando el partido al descanso con el 0-0. 

Al regreso salieron los pontinos muy enchufados buscando el gol del encuentro pero encontrándose a un Povorín rápido en la contra con el mismo objetivo. Pero ni unos ni otros tuvieron éxito, hubo partido pero no hubo goles.