La Unión Deportiva Ourense sabe que todos los partidos que tiene en casa tiene que ganarlos para alejarse del descenso. Esa presión hizo mella ayer en el equipo de Fernando Currás que solo logró un punto ante el Viveiro. 

Los visitantes arrancaron el partido con solvencia y casi sin dar tiempo a los unionistas a posicionarse, logrando la primera llegada al área en el primer minuto. Fue suficiente para que la UD Ourense recibiese una llamada de atención y a partir de ese momento estuviese en alerta.

Pese a los esfuerzos el Viveiro abrió el marcador, en el minuto 12 Asier ponía a los locales contra las cuerdas. 18 minutos de angustia tensión e intentos de aumentar la presión que vieron la luz gracias a un disparo de Raúl Melo que calmaba las aguas con un empate. 

Como vino se fue y a los 3 minutos se volvía a poner por delante el Viveiro. Con cada acercamiento al área los lucenses mataban un poco más las ilusiones de los rojillos. Intentó solventarlo Raúl Melo una vez más pero el disparo se fue por encima del larguero y al descanso el marcador indicaba un 1-2.

 En la segunda parte Melo se echó al equipo a la espalda y logró un nuevo empate, 2-2. Pero, nuevo acercamiento al área del Viveiro y nuevo acierto en la red de Dani Sampayo 2-3.

Quedaban 15 minutos de partido y la Unión Deportiva Ourense no bajó los brazos, el recién recuperado Amin tuvo la última, pitaron un penalti, disparó y acertó, 3-3 y un único punto que sirve de poco.