Gonzalo Iglesias, entrenador del Envialia. | // I.O.

Manolo Codeso, entrenador del Cidade Burgaso.

Los tres equipos más significativos del fútbol sala ourensano, Envialia y Cidade de As Burgas en la Primera división femenina y Sala Ourense en la Segunda B, cambiaron esta temporada el pabellón de Os Remedios por el Paco Paz. De momento no ha sido para bien, cuatro partidos, cuatro derrotas.

“Las casualidades no existen, hemos pasado de ser uno de los equipos menos goleados, de recibir algo menos de dos y medio por partido, a encajar once en dos”, subraya Kike García, el entrenador del Sala Ourense, derrotado 4-5 el domingo por el Esteo después de haber ido dominando por 4-1. “La pista del Pazo es mejor que la de Os Remedios, otra cosa es que las dimensiones y las referencias son muy diferentes. Lo notamos sobre todo a la hora de defender”, añade.

Una comparecencia hasta la fecha del Envialia, derrota 2-5 ante el Atlético Navalcarnero; el año pasado, 0-2 frente al Burela. Recalca Gonzalo Iglesias que “son pistas completamente diferentes, el pabellón de Os Remedios es como más acogedor, como que te sientes más arropado. En el Paco Paz, la pelota va más rápida, algo que a la larga a un equipo como el nuestro le va a venir bien. Con todo, hay que ver contra qué rivales llegaron las derrotas, los dos grandes de la liga”.

“Todo pasa por algo, el domingo, ganando 4-1 en la segunda parte, estoy convencido que en Os Remedios el tiempo que quedaba se le habría hecho muy largo al rival, no recuerdo que nos hayan levantado tres goles de ventaja. No todo es la pista pero todo influye, también que anímicamente el equipo no está bien, aunque lo que no quiero es buscar excusas”, vuelve a terciar García.

Es ésta una campaña atípica. “La pretemporada fue muy extraña, como la de todos, sólo que nosotros no nos hemos adaptado tan bien como otros. Eso ha pesado mucho, hemos pasado de ser uno de los favoritos para estar arriba, de tener mucha pegada, a ser un equipo muy vulnerable”, relata García, sabedor también de cuál es la ley del fútbol. “Ya se lo he dicho al presidente, si esto no se arregla entenderé un cambio, en un equipo como el nuestro no vas a prescindir de tres, cuatro jugadores, es mejor hacerlo de uno solamente. Los cuatro años anteriores fueron muy buenos. Al final, son ciclos, dinámicas”, concluye.

La del sábado contra el Roldán fue asimismo la primera experiencia en el Paco Paz para el Cidade de As Burgas. Salió rana, 2-4, pero las murcianas tuvieron que esperar a las últimas jugadas del partido para atrapar la victoria. Un viaje que fue una odisea, se pusieron a jugar según llegaron a Ourense. Con la hostelería ya cerrada, poco más pudieron hacer.

“Derrota con sabor a victoria, sabemos que esto es muy largo y tenemos que trabajar cada día para ser mejores”, escribió Codeso en la red social Twitter al término del partido.

Añadió que “estamos en el camino correcto, cada día me gusta más lo que veo. Gran partido chicas, un ejemplo de lo que podéis dar. El próximo sábado lo intentaremos de nuevo”.

Ese próximo sábado dictamina que las verdiblancas vuelven a jugar en casa, frente a un recién ascendido, las coruñesas del Amarelle, otras que tampoco han puntuado. Hasta Murcia viajará el Envialia para enfrentarse al Roldán, desde las cuatro. Un poco más tarde, a las siete, empezará el partido del Sala Ourense, en Narón.

Gonzalo Iglesias desempolva el baúl de los recuerdos

No todo han sido derrotas en el Paco Paz. Iglesias desempolva el baúl de los recuerdos. “Recuerdo que hace diez, doce años, le ganamos 21-1 al Valdetires (Ferrol) y gracias a la diferencia de goles nos metimos en la Copa. Me acuerdo mucho de ese partido, en la plantilla ya estaban Bea y Marta”. Sigue recordando: “Las jugadoras no querían jugar ahí, yo las dije que nos iba a beneficiar. Era la penúltima jornada, en la última fuimos a Móstoles y llegamos a ir perdiendo 4-0. Tuvimos claro que ese partido ya no lo ganábamos y fuimos ‘amarrategui’, terminamos perdiendo 4--2 pero nos clasificamos”.