Un calamitoso segundo tiempo, puntos, sepultó al COB en Cáceres. Los ourensanos, sin juego interior, se mantuvieron en pie mientras anotaron desde fuera. Cuando dejaron de hacerlo se diluyeron.

Desde que Joan Tomàs puso por delante al COB con una canasta más tiro adicional, 13-15, los ourensanos mandaron en Cáceres, con la posibilidad durante el segundo cuarto, nunca materializada, de acercarse a la decena de puntos de ventaja.

Desde fuera anotó prácticamente todos los puntos el Ibereólica Renovables Ourense, que vio aro fácil desde más allá de los 6,75 metros en el primer cuarto, tres triples, pero se quedó seco en el segundo. Un segundo cuarto de transición, como cuando en el ciclismo los corredores esperan las grandes etapas de montaña. Siempre arriba el COB, la ventaja nunca bajó de tres puntos y tampoco subió de cinco, 33-36 en el descanso.

La salida en el segundo tiempo fue horrorosa, un parcial de 7-0 obligó al banquillo visitante a parar el partido, 40-36. Aún se extendió hasta un 9-0, hasta que Dimitrijevic embocó de tres, 42-39. Sin juego por dentro y embolicado desde fuera, el Cáceres se fue hasta los diez puntos de renta, 50-40. Triple contestón de Joan Tomàs y tiros libres de Dimitrijevic para estabilizar la desventaja en cinco, lo peor había pasado.

O no, el último cuarto fue un tormento. Quince abajo llegaron a verse los ourensanos, 64-49, después de fallar tiros de todos los colores pero siempre desde fuera. Vergüenza torera no faltó, con lo que al menos evitó salir sepultado.